Partidos: del dicho al hecho

El PRI es el primer partido en pasar de las palabras a los hechos. En un comunicado de prensa emitido ayer, informó que “renuncia a 25 por ciento del financiamiento” que le otorga el Instituto Nacional Electoral y que representan 258 millones 617 mil 31 pesos “con la exigencia que todos esos recursos se destinen en apoyo a la reconstrucción y a los damnificados por los sismos ocurridos los días 7 y 19 de septiembre”.

¿Es mucho? ¿Es poco? Creo que hablar de poco más de 258.6 millones de pesos no es cosa menor. Y corresponden a las prerrogativas de este año. Pero, además, quiero creer que el PRI otorgará otro millonario monto para el mismo destino de lo que recibirá para las campañas políticas de 2018.

Ésa es la demanda ciudadana para todos los partidos, así es que no bastará con que el PRI destine parte de su presupuesto a manejar este año y que el próximo veamos una oleada de propaganda promoviendo la imagen de sus candidatos con un costo millonario.

No. La demanda ya es un clamor nacional: entreguen parte de dicho financiamiento destinado para las campañas. Es ocioso entrar a la bizantina discusión sobre si es su dinero o el nuestro, pues finalmente son recursos que llegan a sus arcas por mandato de ley y etiquetados para su uso. Sin embargo, ante la contingencia hoy se exige que parte de los recursos que pretenden destinar a gastos de campaña se les dé otro destino: la reconstrucción.

Y para concretarlo hay quienes aseguran que basta con un acuerdo firmado por los partidos políticos para instruir al INE que un determinado porcentaje de estos recursos sean etiquetados para otro fin: el de la reconstrucción. Aunque algunos más consideran que es necesario una reforma que debe ser aprobada por los legisladores para que el cambio de destino sea legal.

En este tenor, los senadores del PAN propusieron ayer emitir un “decreto de emergencia” para reasignar a la reconstrucción 5 mil millones de pesos destinados a los partidos políticos, con lo que quedaría suspendida la aplicación de las reglas establecidas en la Ley General de Partidos Políticos y en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, además de que no requiere de la intervención del INE y de Hacienda.

Como lo dijera el presidente del INE, Lorenzo Córdova, sí hay rutas legales para que los partidos den otro destino a parte de sus prerrogativas etiquetadas para gastos de campaña y que asciende a 2.1 mil millones de pesos, más los 4.2 mil millones de pesos para gastos ordinarios, lo que da un total de 6 mil 778 millones de pesos. Según la propuesta del gobernador Aristóteles Sandoval, 50 por ciento para la reconstrucción sería sobre los 2.1 mil millones de pesos, no sobre el monto para gasto ordinario.

Pero resulta que el INE tiene destinados otros 5 mil 130 millones de pesos para entregarlos a los organismos electorales estatales de las ocho entidades donde habrá elección de gobernador el próximo año, entre ellos Jalisco.

Sin duda que ante la emergencia provocada por los sismos del 7 y 19 de éste mes y la irritación ciudadana en contra de los partidos políticos, éstos no tienen otro camino que ser sensibles a esta demanda popular aún y cuando el dirigente nacional del partido Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, aseguró ayer en su cuenta de Twitter que proponer y entregar recursos de campaña para la reconstrucción era un “vil oportunismo”, cuando su partido desde 2015 ha demandado cero pesos a los partidos.

Su comentario genera dos preguntas: ¿quiere decir que MC no aportará ni un peso para la reconstrucción para no verse “vilmente oportunista”? ¿O significa que entregará todos los recursos que destinaría a las campañas para cumplir con su bandera de “cero pesos” a los partidos?

Confiamos, pues, en que habrá solidaridad de los partidos políticos.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I