El legado de Hugo no ha muerto

(Foto: Alejandra Carrillo)

Ya pasaron dos años de la triste noticia que nos agarró de noche. La muerte de Hugo.

Gutiérrez Vega se llevó la historia de uno de los más vivos autores mexicanos en la poesía y en el periodismo cultural.

Todos los ruidos del mundo se reunieron ayer también con los poetas en la sede de la Cátedra Hugo Gutierrez Vega de la Universidad de Guadalajara que se reunieron también por la noche para leer la obra del poeta en un íntimo homenaje.

Fue un recital de poesía entre amigos poetas y los libros que nos dejó. Silvia Eugenia Castillero, Carmen Villoro, Jorge Souza y Jorge Orendain le dieron vida a sus versos sobre la nada, canciones de cuna y al sol de invierno.

"Hugo dejo una marca indeleble en quienes estuvimos cerca de él", dijo Souza antes de comenzar la lectura, "Fuimos muy afortunados.

No nomas nos dejó el espíritu de la poesía sino como persona, es decir no sólo a movernos en la poesía sino a movernos en la vida... Para mí lo que Hugo vivió fue un ejemplo de cómo vivir los que escribimos para ser dignos, personas que valen, que saben disfrutar de un don que no es que sea nuestro o nos está a la mano y llena de promesas.

Siempre sostuvo sus principios. Pudo haber elegido vivir como millonario. Pudo haber tenido del gobierno grandes prerrogativas y nunca las eligió".

Hasta poco después de las nueve sus palabras siguieron contando, dotadas de esperanza ante el futuro y desazón por el presente.

JJ/I