El costo económico de los sismos

El mes de septiembre de este año será recordado por el par de fuertes sismos que han azotado el centro y el sureste del país. Con apenas 15 días de distancia entre uno y otro, México ha sido golpeado por dos de los más terribles terremotos que se han registrado en el mundo este año.

Sin embargo, a pesar de que las labores de rescate continúan. Ya es posible hacer unas primeras aproximaciones al costo económico que los sismos tendrán para el país.

Primeramente, con respecto al sismo del 7 de septiembre de 8.2 grados que azotó los estados de Oaxaca y Chiapas, podemos adelantar que el impacto que tendrá en el crecimiento del PIB de México será muy menor.

Recordemos que entre Oaxaca y Chiapas apenas si representan 3 por ciento del PIB nacional. Lo que pone en contexto que se trata dos de los estados más pobres del país.

Por supuesto que los daños materiales y la tragedia que representa para miles de familias perder su vivienda y único patrimonio, será un golpe del que tardarán años en reponerse, pero en términos de producción el impacto será marginal.

Esto se debe que el PIB del país mide el valor de la producción de los bienes y servicios en la economía, no el valor de los activos o riqueza acumulada por las personas durante el tiempo, por lo que la destrucción de una casa, técnicamente no impacta negativamente al PIB. El golpe negativo a la economía, vendrá de la destrucción de carreteras y caminos, lo que evitará que se desarrollen con normalidad las actividades comerciales, turísticas y productivas de la zona.

Sin embargo, no debe sorprendernos que el impacto final sea menor, debido a que son precisamente Oaxaca y Chiapas estados en los que la tasa de informalidad es más alta. Es decir, si habrá menor actividad económica, pero como de todos modos no se contabilizaban en el PIB, ahora que caerán por el sismo, el PIB ni se enterará.

Otra historia sería el sismo del 19 de septiembre, que afectó estados mucho más importantes para el PIB, como la capital del país, Puebla o Morelos. Pero incluso ahí, se habla de que el impacto final en la economía no debería representar más allá de entre 0.3 y 0.5 por ciento del PIB de México.

@Israel_Macias

JJ/I