La Zona Metropolitana de Guadalajara experimenta un crecimiento exponencial de motorización con motocicletas. Mientras el parque vehicular de autos particulares creció este año 0.9 por ciento en la urbe con respecto a 2016, el de las motos se incrementó en 8 por ciento.
Estos datos se desprenden de las cifras entregadas por la Secretaría de Planeación y Finanzas (Sepaf) vía transparencia; en ellos, la dependencia refiere que la cantidad de autos de un año a otro pasó de 1 millón 455 mil unidades a 1 millón 505 mil a la fecha; pero en el caso de las motos crecieron de 206 mil a 224 mil vehículos, lo que habla de un cambio en la forma de moverse dentro de la ciudad.
Si bien este crecimiento lo atribuye la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) al colapso vial que experimentan las ciudades a nivel nacional, donde la velocidad de circulación se ha reducido hasta 15 kilómetros por hora en algunos casos, supone también una fuente de contaminantes que está al margen de la ley, ya que no existen programas de verificación para regular sus emisiones en ninguna entidad, entre ellas Jalisco.
De hecho, en el ámbito local, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) reconoce no medir ni tener una estimación de la polución que aportan diariamente las 224 mil motocicletas que circulan en la Zona Metropolitana de Guadalajara, menos las 410 mil registradas a nivel estatal.
Sin embargo, la Semarnat, a través de un manual de buenas prácticas ambientales y de manejo de las motocicletas en México, alerta por los pendientes legales que existen en el país ante su acelerado crecimiento en el parque vehicular, donde además recomienda a los estados implementar medidas de control de emisiones para que por lo menos sean verificadas una vez cada dos años.
“Se reconoce a la motocicleta con tecnología de cuatro tiempos como un vehículo que es más eficiente en emisiones contaminantes cuando opera en condiciones óptimas, en comparación con los automóviles que transportan a la misma cantidad de personas y por ende reduce el consumo de combustible. Con respecto a las motocicletas de dos tiempos, la información consultada de países asiáticos muestra un incremento de emisiones con respecto a la mayoría”, se lee en el documento de la Semarnat.
“En cuanto a las emisiones contaminantes, la verificación de motocicletas es una asignación pendiente de realizar. De acuerdo con la información internacional consultada y la experiencia del grupo de trabajo, se propone instrumentar dicha verificación para motocicletas en uso”.
De acuerdo con este documento, la verificación para este tipo de vehículos debe considerar la medición de dos gases contaminantes: el monóxido de carbono con un límite máximo de 4.5 por ciento e hidrocarburos con un límite 10 mil partes por millón. Además, pide que la inspección no tenga un alto costo para evitar desincentivar su práctica y que la verificación se haga sólo con equipos autorizados.
Pese a esto, la titular de la Semadet, Magdalena Ruiz Mejía, reconoció en entrevista que su nuevo programa de verificación vehicular a implementarse en 2018 no incluye tecnología ni equipos para hacer mediciones de contaminantes en motocicletas pese a su veloz expansión, aunque asegura que en una segunda etapa sí están consideradas.
“En el proceso de que el programa vaya instalándose debería haber, la verificación dinámica está hecha para carros, una moto habría que ver una serie de parámetros diferenciados. Se tiene visualizado en el programa”, dijo la funcionaria.
No obstante, actualmente en Jalisco están suspendidas las multas a automóviles particulares que no verifiquen por decisión del gobernador Aristóteles Sandoval, lo cual, reconoce Ruiz Mejía, podría ser un problema al momento de empezar la temporada invernal, cuando se concentran los contaminantes atmosféricos por más tiempo que en otras estaciones del año.
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