Los cisnes refrescaron el lago


La proeza se cumplió. Los cisnes encarnados por los bailarines del Ballet de Jalisco danzaron con el lago artificial del Parque Metropolitano de fondo y encantaron a los cerca de mil espectadores que acudieron a la primera cita con el montaje clásico, sin duda uno de los más representados en el mundo, pero pocas veces en un escenario natural.

La función no comenzó con puntualidad, porque el ingreso al área de la gradería fue lento. La fila oscura alcanzó el medio kilómetro. De acuerdo con una persona de logística no es posible iluminar esa área porque se afecta la iluminación del escenario. Las lámparas de los celulares cumplieron su función entre las personas.

Una música de chill out ambientó la hora que tardó en empezar la función, contada desde el ingreso de los primeros asistentes en llegar, quienes tuvieron tiempo suficiente de dejar sus lugares e ir por refrescos y alimentos.

A las 20:05 se dio la primera llamada y el aforo estaba a dos tercios de su capacidad. La segunda llegó a las 20:12 y la fila de medio kilómetro parecía no avanzar.

Por fin, a las 20:26 comenzó la función. Los bailarines más avanzados del maestro Dariusz Blajer hicieron olvidar el retraso. Sorprendentes efectos muy bien producidos dejaron un grato sabor de boca  desde el inicio, con escenas desarrolladas en partes del parque externas al escenario principal, y la musicalización, además, se escuchó sin problemas.

Las coreografías de los cisnes blancos lucieron con más esplendor que las del interior del palacio gracias a una iluminación precisa que consiguió que los tutús tomarán tonos amarillos y verdes. Y su sincronía fue casi perfecta.

El público agradeció en varias ocasiones con aplausos el esfuerzo de la compañía que muestra una madurez interesante, aunque aún le falta trabajar sus pas de quatre.

Ligeramente en el agua se reflejaban las escenas del cuento de Odette convertida en cisne, la misma fosa que fue surcada por una balsa para darle más realismo al ambiente.

El Parque Metropolitano fue un escenario discreto en sus sonidos naturales y fueron los furtivos aviones que surcaron el cielo los que devolvieron a la realidad a los espectadores.

La frescura del parque-bosque y la de los bailarines del Ballet de Jalisco hicieron buena mancuerna para una noche que sí puede nombrarse como memorable.

Asiste

El lago de los cisnes tendrá de nuevo una función hoy, con boletos agotados, y el siguiente fin de semana, con boletos de $200 a $600

FV/I