Acceso a Internet genera desarrollo en comunidades indígenas

(Foto: Especial)

A través de proyectos comunitarios se ha garantizado el acceso a Internet e información a comunidades indígenas, lo cual fortalece su autonomía y promueve el desarrollo social.

Esa fue la conclusión de la charla Redes comunitarias de telecomunicaciones, organizada por UDGVirtual, de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que realizaron activistas y académicos.

El investigador del Instituto de Gestión del Conocimiento y del Aprendizaje en Ambientes Virtuales (IGCAAV), doctor Israel Tonatiuh Lay Arellano, comentó que las comunidades indígenas han adaptado su concepto de autonomía a esta tecnología para gestionarla según sus necesidades.

“Ellos lo entienden como la capacidad de decidir qué hacer con internet, porque no quieren pelearse con la tecnología. No es sólo un asunto de conexión, sino de cómo se organizan y qué hacen con esa tecnología, tanto para propósitos educativos como comerciales”.

Aseguró que en algunos sectores aún se cree que no es necesario llevar el Internet a los indígenas y preguntarse para qué lo necesitan y que es importante cuestionar “quién decide qué municipios deben de tener Internet y a cuánta velocidad”.

Ejemplificó que una comunidad de Villa Talea, Oaxaca, comenzaron con banda de telefonía celular experimental, luego de que la compañía Telcel les solicitaba una carretera y tener disponibles postes para poder brindarles el servicio, lo que resultó práctico y la subsidiaron mediante cuotas de 25 pesos mensuales para hacer llamadas.

El año pasado En 2016, la comunidad logró la concesión formal de cuatro megahertz para ofrecer servicio de llamadas y de Internet de hasta 4G con esta misma banda, por lo que hoy pueden dar servicio a 48 municipios de Chiapas, 29 en Guerrero, 164 en Oaxaca, 61 en Puebla y 54 en Veracruz.

“El reto es llegar a los 10 mil usuarios de comunidades indígenas, aunque se requiere de una inversión mayor, que es donde están atorados ahora; además de la competencia de tener cerca a Movistar, que llegó con todas las facilidades del ayuntamiento y, además de paquetes, ofrece los aparatos telefónicos más novedosos”, explicó el investigador.

Por otro lado, en Abasolo, Chiapas, la comunidad aprovechó la señal satelital de una empresa estadounidense que consiguió una de las familias para colocar nodos o antenas en las casas y escuelas y expandir la señal de Internet, que ahora abarca hasta 40 por ciento del poblado, detalló Néyder Domínguez Hernández, miembro del colectivo Ik ta Kóp; este colectivo busca que el acceso a Internet propicie el desarrollo a largo plazo, involucrando a las personas de la localidad en la formación de una comunidad virtual, que los lleve a usar sus habilidades para el autoaprendizaje.

“Buscamos que las personas tengan las habilidades digitales no como un servicio, sino como el aprovechamiento de la tecnología, que sepan desde cómo funciona una laptop, un teléfono celular e internet, incluso cómo repararlo para que la red sea prescindible de nosotros como colectivo, que sea un proyecto a largo plazo”, comentó.

FV/I