Desata la locura en el palenque

Presentación. El cantante hizo su debut en un Palenque, entre el público estuvo Saúl El Canelo Álvarez y su hija Emily Cinnamon. (Foto: Daniel Garibay)

Decir el nombre de Maluma es sinónimo de euforia, emoción y mucha adrenalina.

El cantante colombiano, quien se presentó este fin de semana en el Palenque de Fiestas de Octubre, siendo su debut en un escenario de este tipo, disfrutó esta forma de hacer conciertos que, aunque estuvo resguardado por varios elementos de seguridad, al menos en su primera noche no hubo tanto descontrol de sus admiradoras.

Quienes estuvieron cerca de la logística del coach de La Voz... México sí sufrieron un poco con los cambios de planes de último momento, entre vuelos privados, reservaciones de hoteles, transportación, elementos de seguridad y varios detalles de la organización de la dupla de conciertos que dio la madrugada del sábado y la del domingo.

Acompañado por su tía Yudi Arias, quien ha causado todo tipo de rumores por la cercanía y buena relación que tiene con el artista, arribó a un hotel de la ciudad, ubicado en López Mateos, donde personal del sitio impidió que algunos fans y medios de comunicación pudieran captar su llegada. Su ingreso fue por un costado del inmueble, por un pasillo que da hacia la cocina.

Horas antes, Natalia Barulich, modelo del video Felices los cuatro, llegó a Guadalajara con una amiga, procedente de Los Ángeles. Ella se estuvo paseando por el hotel sin llamar tanto la atención, sólo por su belleza, dejando entrever que los rumores de que existe una relación más fuerte que de amistad con el intérprete de Carnaval, pues viajó exclusivamente para estar en los shows tapatíos, que disfrutó de manera relajada desde las gradas del recinto junto con Yudo y una amiga.

Maluma estuvo siempre cuidado y aunque tenía planes como visitar Tequila ayer, donde trascendió que cerrarían una hacienda para mostrarle el proceso de elaboración de la bebida jalisciense, como una escala al rancho de Vicente Fernández para visitar al padre de su amigo Alejandro, quien se encontraba en unas playas cercanas a Jalisco.

Se sorprende

Durante el primer show que dio en el Palenque de Fiestas de Octubre, y en su carrera artística también, Maluma tuvo muy poca interacción con las casi 5 mil personas, de 6 mil 500 que caben en el sitio, pues en medio del redondel se colocó una pequeña tarima que impidió que el parcero pudiera tener contacto con la gente que le aventó rosas y algunos peluches, además de tener seguridad en todo el ruedo y pasillo por donde caminaba para ir del camerino al escenario.

El repertorio que ofreció, de 16 canciones, no varió mucho a lo que presentó en el Auditorio Telmex, en mayo de este año, aunque no se quedó con las ganas de entonar Acá entre nos, Te hubieras ido antes y El rey, con el Mariachi Azteca, que siempre acompañó a Vicente Fernández en sus presentaciones. Ese fue de los momentos más celebrados por la gente y más aún por estar también con su amigo Pipe Bueno.

Aunque algunos niños y niñas lograron colarse al redondel, la seguridad impidió que subieran a bailar o a saludar al artista, pero hubo excepciones, como dos niñas que pudieron llegar a él y tomarse una foto de manera muy breve.

Después de arrancar con Borró cassette, de sus primeros hits en México y Latinoamérica, también lanzó colaboraciones como La bicicleta, que hizo con Carlos Vives; Chantaje, al lado de Shakira; y Vente pa' cá, que hiciera con Ricky Martin, entre otras.

Entre el público estuvo Saúl El Canelo Álvarez y su hija Emily Cinnamon, además de Jessica Padilla, hija del rector de la UdeG, quien gozó el show con una amiga. Ella cantó, bailó y disfrutó la noche, aunque en esta ocasión no fue invitada al escenario para que le cantara al oído como ocurrió en una visita anterior al Auditorio Telmex, pero lo pasó muy bien.

Anoche se había registrado en taquilla alrededor de poco más de 5 mil boletos vendidos, pero la gente seguía buscando ahí y en reventa, que tenían un costo aproximado de entre 8 mil y 10 mil pesos en el área VIP, que originalmente eran de 3 mil 200 pesos.

Lo que es un hecho es que, por la respuesta eufórica de sus fans, casi al final del primer show se bajó del estrado para acercarse a una niña que cantó de principio a fin todas sus canciones, también para hacer algunas coreografías con sus cuatro bailarinas, y finalmente cumplir la asignatura pendiente de presentarse en un escenario como este palenque, donde dijo adiós con Felices los cuatro y Cuatro babys tras casi dos horas de baile, cachondeo y fiesta.

FV/I