El doble compromiso de una docente wixárika

Laura Bautista. Además de maestra, desarrolla proyectos comunitarios. (Foto: Especial)

Un año como docente tal vez no pueda competir con toda una vida de profesorado, pero existe vocación y estar al frente de un niño para que aprenda a leer, escribir y demás, eso es ser maestro.

Laura Gloria Bautista Robles tiene 20 años y es originaria de San Andrés Cohamiata. Ella atiende a un grupo de 14 niños wixárikas.

A pesar de que actualmente es asesora de caravanas en el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), en Jalisco. Durante un año fue maestra de 14 niños de preescolar y primaria.

La experiencia y el reto de dar clases a esos niños en diferentes grados escolares, la motivaron a estudiar pedagogía, en Tepic.

“Todo comienza con la  motivación de un amigo, yo estaba en la preparatoria y me dijo mi amigo, ‘es buena oportunidad para estudiar y te ofrece beca’. Me animo y le entro. Comencé como líder comunitario en primaria y preescolar. Era un aula compartida, eso fue en 2015, estuve un año”.

Entonces el doble compromiso se hizo presente: “después me seleccionaron como capacitadora, en 2016 y ahí colaboré dando tutorías. Ahora estoy estudiando pero también me seleccionaron como asesora de caravanas, donde se lleva a cabo lo de proyectos comunitarios, que las comunidades tengan un avance, que se construyan para cubrir necesidades y es cuestión de ayudar a los niños para que tengan un mejor avance a través de los líderes, más que nada. Todo ha sido en Mezquitic, en la región 15”.

NTR. ¿Qué fue lo que te mantuvo en Conafe?

Laura Gloria Bautista Robles (LGBR). La forma en que trabajan me gustó. Luego le puse empeño y me di cuenta que era lo que quería.

NTR. Estás en el último punto del programa, ¿qué sigue para ti?

LGBR. Tengo pensado que este año sea mi último año, pero si me invitan pues a lo mejor sí y dependiendo también de las circunstancias familiares o personales.

NTR. ¿Esta colaboración fue un factor para estudiar pedagogía?

LGBR. Sí, pues la verdad como decía, gracias a esto y a que impartí clases como líder, me gustó y quise prepararme más para tener mejores herramientas. Ahorita estoy estudiando el primer semestre en la Universidad Pedagógica Nacional en Nayarit.

NTR. ¿Qué más te ha gustado de darla clases a los niños?

LGBR. Me ha gustado cuando aprenden, cuando dicen que se les grabó esa clase y me siento satisfecha.

NTR. ¿Qué satisfacciones has tenido de dar clases?

LGBR. Por ejemplo la evolución, porque yo no sabía al principio que hacer frente a un grupo y ahora cada vez me preparo mejor y voy mejorando en la práctica docente.

NTR. ¿Recuerdas tu primer día?

LGBR. Mi primer día fue cuando todavía no conocía a los alumnos, nada sabía de ellos, me trataron muy bien. El primer día es el más importante y emocionante. Una se siente como nerviosa, bueno de mi parte me sentí nerviosa, de saber cómo son los niños y su comportamiento.

NTR. ¿Cómo era dar clases en Conafe?

LGBR. A mí siempre me ha costado mucho la historia porque desde que yo estudiaba soy mala para grabarme las fechas y personajes. Atendía a 14 niños en aula compartida, desde preescolar hasta primaria y es complicado porque tienes que organizar actividades diferentes para cada grado.

Me gustaba dar primaria, por ejemplo, primer grado, me gustaba que al principio no supieran leer y al final sí. Ahí se notaba el avance.

Creo que esto me va a servir en la carrera, es como si estuviera en prácticas en la escuela. A diferencia de las que haré en la SEP, pues sólo se atiende a un grupo, pero en Conafe no porque se atienden a diferentes grados.

NTR. ¿Cuáles son los retos?

LGBR. En la comunidad donde trabajé viven lejos los alumnos y la puntualidad, por ejemplo, no podía empezar a mi hora programada porque no llegaban a tiempo y no podía hacer nada. Además, las niñas traían a su hermanitos de preescolar.

Y bueno, les enseñas en nuestra lengua materna que es wixárika, pero también Conafe nos decía que trabajaríamos el bilingüismo, entonces, también les enseñamos el español.

NTR. Laura, ¿tienes algún mensaje?

LGBR. Les pediría a los chavos que no nada más hay que quedarnos en el lugar de nuestro origen sino salir a buscar nuevas experiencias. Para los que viven en Guadalajara sería una buena práctica ir a una comunidad indígena para ver las diferencias.

"Atendía a 14 niños en aula compartida, desde preescolar hasta primaria y sí es complicado porque tienes que organizar actividades diferentes para cada grado”
Laura Gloria Bautista, maestra

JJ/I