Pigmento que produce una explosión de colores

Variedad. Del gris al violeta, al rojo o al naranja, la grana cochinilla le regala al artista posibilidades sorprendentes para plasmarlas sobre distintas superficies. (Foto: Cortesía)

Según su acidez, la grana cochinilla puede producir pigmentos que van del gris o el violeta, al rojo profundo para llegar al naranja encendido. Lo que hay en el medio es una amplia gama de diferentes colores y, explorando las posibilidades de una técnica ancestral mexicana para hacer tintas, la exposición Rojo de grana la aborda en varias piezas de expresión contemporánea.

La iniciativa proviene de la artista mexicana Arcelia Julián, quien buscó a los otros artistas para que incluyeran sus piezas dentro del Museo de la Ciudad como una forma diversa de mostrar y redescubrir los matices del rojo grana.

"Los más de 40 proyectos que se presentan surgen del encuentro entre químicos, biólogos, entomólogos, científicos, investigadores, diseñadores, artistas, artesanos y estudiantes", dijo la curadora, quien describió al grueso de los artistas como una comunidad finamente entrelazada alrededor de la planta y el insecto prehispánico.

A Arcelia Julián, el amor por este pigmento le viene desde la infancia, su familia inmediata viene de Autlán de la Grana, para este proyecto quería que las muestras contemporáneas dialogaran con esta técnica prehispánica que ella misma usó en sus primeros trabajos de diseñadora industrial.

"Pudimos conjugar todo lo que está en la muestra, fue un trabajo multidisciplinario, un trabajo colaborativo, un trabajo que nos permitió navegar en diferentes técnicas en la aplicación del pigmento", dijo Julián. "Tenemos papel, cerámica, concreto, textiles, joyería, pintura mural, fibras de origen vegetal y en general una gran gama de obras que nos hablan de la versatilidad de la grana cochinilla".

Natalia Abeyta, Alfredo Aldair Anica Loera, Mónica Avelar Bibriesca, Alejandro Briseño Vilchez, Jorge Campos Sánchez, Margarita Centeno, Sonia Cervantes Dueñas, Marco Aquiles Chávez Lecuanda, Manuel De La Peña, Enjoyces, Eduardo Giovani Esquivias Navarro, Andrea Fellner, Jorge Gabriel Fuentes Martínez, Hugo García Sahagún, Eduardo Galindo Flores, Mariana Giménez, entre otros artistas, estudiantes y colectivos de diseño conforman esta muestra como el Taller Mexicano de Gobelinos.

En la entrada a la primera sala en que se encuentra la exposición cuelga del muro una pieza de la propia Arcelia Julián. Se trata de un cuadro en el que a través de textiles se da muestra de cada uno de los diferentes colores que es capaz de dar la grana. Es como una bienvenida al muestrario de lo que es posible con la tinta tradicional y su riqueza.

Del otro lado de ese muro, ya de cara al interior de la sala, el artista Gibran Julián pintó el mural de una golondrina alzando al vuelo y utilizó varias texturas de este mismo color.

Ropa, muebles, calzado, accesorios, cortinas, pintura e incluso una escultura de cemento de más de 200 kilos forman parte del muestrario y de los diferentes tonos del rojo grana en la interpretación de los artistas.

“Esto se convirtió en una escuela, en una escuela maravillosa para todos porque todos aprendimos y aportamos diferentes maneras de aplicar técnicas, esto nos genera una gran posibilidad de generar nuevas líneas de investigación para el futuro, eso es lo que sigue, trabajar con nuevos objetos de diseño, no sólo en objetos de carácter estético, sino a otros medios y eso será importante para esta tradición”, dijo Arcelia Julián, quien además dijo que el trabajo con un material tan caprichoso y complejo es un trabajo vinculado a la pasión.

Conócela

La exposición Rojo de grana se inauguró anoche en el Museo de la Ciudad (Independencia 684), en el Centro de Guadalajara. La entrada es libre de lunes a domingo de 10 a 17:30 horas

JJ/I