Los primeros auxilios psicológicos

Cada día nos exponemos con mayor frecuencia a situaciones y personas emocionalmente conflictivas. Estamos en una sociedad actual donde nos hemos sentido impotentes cuando una persona atraviesa por una situación de dolor emocional: ante un desastre natural, la pérdida de un ser querido, un accidente o el diagnóstico de una enfermedad terminal. Es por ello la importancia de estar preparado para brindar la ayuda de forma inmediata.

La Psicología de Emergencia y Urgencia ha demostrado su efectiva capacidad en el posterior restablecimiento de la persona traumatizada por un evento en el que presentó crisis, ya sea de forma directa o indirecta, a familiares y testigos.

La ayuda en una crisis no depende únicamente del especialista en salud mental, sino también de la misma sociedad, la cual puede contribuir como apoyo importante en la persona para que recupere la estabilidad emocional y transitar en la crisis sin quedar atrapado en el dolor. Asimismo, dentro de la vida cotidiana en una situación de emergencia intervienen el personal de emergencias: bomberos, policías, médicos, paramédicos, entre otros, por lo que es de vital importancia estar capacitados en primeros auxilios psicológicos, aparte de su labor técnica para poder ayudar a las víctimas.

En la persona que no es auxiliada psicológicamente, la crisis puede durar más tiempo y derivar en algún trastorno psicológico; los más habituales en estos casos son: el trastorno de pánico, el estrés postraumático, la depresión y la paranoia. Por ello mismo debemos estar preparados para auxiliar en una emergencia emocional y, sobre todo, porque no tenemos presente a un profesional para dar la ayuda inmediata que se necesita.

Ante una emergencia o desastre, la persona que brinde apoyo debe mantener una actitud activa y empática, así como un rol de acompañamiento y de contención. Para ello, será fundamental seguir 11 pasos: observar, mantenerse alerta, establecer vínculos, ayudar a las personas a sentirse cómodas y a gusto, actuar con gentileza, calma y solidaridad, ayudar con las necesidades básicas, escuchar, tranquilizar de forma realista, ayudar a las personas a relacionarse con los demás, así como alentar formas positivas de afrontar la situación.

Los primeros auxilios psicológicos deben ser indispensables como conocimiento general en cada persona, refiriéndose así como una herramienta útil que debe implementarse de forma oportuna y una capacitación de manera constante en la que todos como sociedad debemos involucrarnos.

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