Enrique Peña frente a Carlos Salinas

El nombramiento del candidato del PRI a la presidencia de la República está a días de darse. Históricamente nunca el PRI ha nombrado su candidato a la presidencia en un mes de diciembre, siempre ha sido en noviembre.

No hay decisión más importante en los seis años de gobierno para un presidente priista, que la selección del candidato que será su sucesor en Los Pinos. Es de enorme importancia para el presidente y su familia dicha decisión, que una mala elección puede resultar en problemas para la seguridad del presidente.

Peña Nieto no tiene cabeza para otra cosa, se nota a leguas que en todo acto público en el que acude, se encuentra distraído, con la cabeza en otra parte. Solo de esa forma se explica que el presidente confunda a Uruguay con Paraguay. El presidente podrá no ser una persona que brille por su cultura, pero ese tipo de pifias se explican no por ignorancia, sino por descuido.

La nominación del candidato del PRI sería en la última semana de este mes. El ha trabajado desde hace años para este momento: buscando ganar por todos los medios posibles, elecciones clave, como la del Estado de México.

No solo eso, sino que han logrado que la oposición llegue dividida a meses de las elecciones: por la derecha el PAN y Margarita; y por la izquierda, Morena y un PRD que se niega a doblegarse a Andrés Manuel.

El único partido del que no se esperan sobresaltos, es precisamente el del presidente. Si el presidente calcula que la elección podrá complicarse, optaría por un candidato de mayor arrastre, pero menor cercanía a su persona (Miguel Ángel Osorio Chong o José Antonio Meade); en cambio si el presidente confía en que la división de la oposición y la maquinaría priista serían suficientes, optaría por un candidato mucho más leal a su persona (Aurelio Nuño y incluso, Luis Videgaray).

El presidente no piensa en el bienestar del país, piensa en su seguridad y la de su familia. En no tener que exiliarse de México a partir de diciembre con el temor de ser detenido por la justicia.

Enrique Peña se ve en el espejo de Carlos Salinas.

@Israel_Macias

JJ/I