Pionera en la docencia a distancia

(Foto: Especial)

Desde hace 24 años la doctora María Elena Chan Núñez dedica cuerpo y alma a la educación a distancia.

El destino la trajo al Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara (UdeG), donde es la coordinadora del Instituto de Gestión del Conocimiento  del Aprendizajes en Ambientes Virtuales.

“Estoy dentro de la educación a distancia desde hace 24 años y no fue casual pero no fue mi primera opción vocacional. Cuando estudié pedagogía, lo primero a lo que quería dedicarme era a la readaptación social de jóvenes y me gustaba mucho la didáctica”, dijo Chan Núñez.

En ese momento la doctora estaba estudiando música y quería combinar la didáctica con la música.

Después todo fue cambiando. “Por circunstancias del terremoto de 1985 fui a dar a un proceso de organización social en Jalisco. Cuando llegué a Ciudad Guzmán estuve trabajando con la comunidad para la donación de casas a damnificados y creí que esa era mi vocación, pero bueno, hice la evaluación de experiencia, la presenté en un congreso y ahí me conectaron con la Universidad de Guadalajara. Fue afortunado porque llegué en el justo momento de la reforma universitaria”.

Su llegada a la educación a distancia fue significativa porque era ver la educación más allá de lo tradicional. Lo primero que empezó a hacer fue el diseño curricular y de esa manera fue su conexión con esa modalidad educativa.

“Fui muy insistente, desde que entré en 94, cuando todavía no existía el Sistema de Universidad Virtual (SUV) sino la Coordinación de Educación Abierta y a Distancia que requería investigación. En ese momento, lo que hacíamos básicamente eran manuales de audio conferencias, hicimos una primera propuesta para evaluar cursos a distancia. Cuando en 2005 se crea el SUV, hicimos inmediatamente la propuesta de crear el instituto. Para nosotros la virtualidad es nuestro objeto, las tecnologías aplicadas a la educación y la cultura digital”.

NTR. ¿Cuáles son los retos en su trayectoria?

María Elena Chan Núñez (MECN). Llegué a aprender mucho del iniciador, del maestro (Manuel) Moreno Castañeda. Hablamos de una educación a distancia con analogías impresas y las consultas eran telefónicas. El reto en ese momento era aprender con la mayor rapidez posible. Estamos hablando de correspondencia.

Luego me tocó el reto de pasar a lo digital cuando empezamos a utilizar website. Nacimos con el modelo por competencias cuando apenas se hablaba de educación a distancia. Se puede decir que lo que yo traje es el modelo por competencia. Me tocó apoyar e incluso a nivel nacional a muchas universidades en el modelo por competencias.

El diseño curricular de competencias para mí es muy apasionante. El reto de la virtualidad es cómo haces para mostrar calidez y cercanía.

NTR. ¿Por qué al final se quedó con educación a distancia y no presencial?

MECN. En realidad a mí me fascinaba dar clases con el modelo presencial, siempre vas a preferir las presenciales por esa energía. No es que nos guste o no, sino las oportunidades que se presenta al poder trabajar a distancia. Para mí es emocionante tener estudiantes de Canadá, Chiapas, Culiacán o Ciudad de México, enriquece mucho.

Me he venido quedando más con las clases de doctorado porque la educación a distancia es muy absorbente, más personalizada. Es muy gratificante pero al mismo tiempo complicado. Para mí es mucho más complejo hacer educación virtual.

NTR. ¿Qué tan complejo fue ese cambio de la educación tradicional?

MECN. Fue fácil. Pasar de analogías impresas al entorno digital fue una facilitación. Todo lo vivimos como algo gratificante. Fue pesado porque implicó otro diseño.

NTR. ¿Cómo ha sido la evolución del alumno en este modelo?

MECN. Los alumnos se han adaptado muy fácil y rápido. Aunque hay una buena adaptación, hay cosas que se van a tardar en llegar, porque las personas que entran hacer una carrera, a veces decimos, van a lo que van, entran a la plataforma, hacen la tarea, entregan y sólo hacen eso. No hay colaboración.

NTR. ¿Cómo se dio cuenta que la docencia iba a formar parte de su vida?

MECN. Esa es muy difícil de contestar porque yo creo que nací así. Recuerdo que en mis juegos, a los 3 ó 4 años, era maestra-directora y no tuve más dudas. Viene de mis papás: porque mi mamá es hasta la fecha maestra de piano y mi papá era contador pero maestro. Él fundó una de las primeras escuelas de educación continua fiscal. De ahí me viene.

No me arrepiento, fue lo mejor que me pudo pasar. No quería ser una educadora social y creo que la tecnología me ganó.

A detalle

  • Doctora en Educación por la Universidad de Guadalajara
  • Maestría en Comunicación con especialidad en comunicación educativa en la UdeG
  • Licenciatura en Pedagogía en la Universidad Intercontinental
  • Fundó el primer cuerpo académico de gestión de aprendizaje en ambientes virtuales

24 años en educación a distancia

33 años de trayectoria

JJ/I