¿‘Lavarán’ cuenta de Lemus?

Seis meses después de que se inmoló en una rueda de prensa denunciando que era víctima de una venganza, por fin el presidente municipal de Zapopan, Jesús Pablo Lemus Navarro, entregó a la Comisión de Vigilancia del Congreso del Estado la documentación con la que presuntamente justificará los mil 283 millones de pesos que como cargos le impuso la Auditoría Superior del Estado por omitir el cobro de derechos y licencias a empresarios inmobiliarios en los primeros tres meses de su gestión en 2015.

A diferencia de aquella ocasión en la que hasta cinito les proyectó a los reporteros ahí presentes y en donde se desgarró las vestiduras amenazando con denunciar a quien acusó de ser el autor de la venganza –que luego su propio síndico se encargó de ridiculizarlo ante estudiantes universitarios al revelar que no hay elementos en contra para dicha denuncia y que todo fue puro teatro–, ahora Lemus Navarro de manera sigilosa entregó la documentación con la que pretende defenderse.

En un comunicado de prensa enviado el martes por el Congreso del Estado se informa que fueron regresadas a la Auditoría Superior varias cuentas públicas para una segunda revisión, entre ellas la del Ayuntamiento de Zapopan correspondiente a los tres primeros meses de la administración, en 2015.

Sin embargo, en contraste con la alharaca que le gusta hacer cuando de ganar espacios en los medios se refiere, el gobierno municipal de Jesús Pablo Lemus ha guardado sepulcral silencio sobre el tema y ni una línea ha compartido respecto a que ya entregó documentación aclaratoria con la que pretende se le retire el millonario cargo.

No obstante que en mayo alardeó ante las cámaras, grabadoras y micrófonos de tener en mano la documentación con la que demostraría que no aplicaba el cargo en su contra, el tiempo se encargó de ponerlo en evidencia y eso pudo hacerlo… seis meses después.

Pero al parecer el tiempo no fue en vano, pues “coincidentemente” –así, entre comillas– entregó la documentación en momentos en que se llevan a cabo las negociaciones para terminar de encuadrar el Sistema Estatal Anticorrupción en el que están en juego los nombramientos del fiscal anticorrupción, el nuevo auditor superior y los integrantes de la Sala Superior del Tribunal Administrativo del Estado.

Y déjenme decirles, entre paréntesis, para que no se digan después engañados, que como es la costumbre dichos nombramientos responderán a un reparto de cuotas partidistas donde ya se vislumbra quiénes serán los favorecidos.

Por eso la pregunta es: ¿en el marco de estas negociaciones entró también el lavarle la cuenta pública a Jesús Pablo Lemus y perdonarle los mil 300 millones de pesos que él no le cobró a los empresarios inmobiliarios en detrimento de las arcas municipales? Hay señales que indican un presunto el acuerdo para salvarle el pellejo a Lemus, acuerdos que él tanto criticó.

Si no es así, y para evitar cualquier sospecha de acuerdos bajo la mesa y en lo oscurito, entonces deberían de transparentarse cada uno de los señalamientos que se le hicieron en la cuenta pública y acompañar a cada uno de ellos los documentos comprobatorios que Lemus haya presentado, a fin de confirmar que realmente se pudo solventar el millonario cargo.

Pero hay que esperar la respuesta de la Auditoría Superior a la segunda revisión de la mencionada cuenta pública, y estar al pendiente para que en el Congreso del Estado no se beneficie a Jesús Pablo Lemus con una artimaña que él tanto ha criticado: el lavado de su Cuenta Pública 2015, que seguramente buscarían hacerlo bajo la sombras de la noche, de manera sigilosa.

Y si la Auditoría se sostiene en el millonario cargo –hay pruebas claras y contundentes–, los diputados están obligados a hacerlo efectivo y actuar en consecuencia.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I