Madurar el sistema límbico

Definitivamente la educación emocional no se puede estudiar en un libro, es un proceso educativo que requiere de una continuidad durante la etapa de formación, al menos hasta el término del bachillerato de manera permanente.

Requiere de un espacio en la escuela en donde, a base de talleres y dinámicas vivenciales, se desarrolle el sistema límbico.

El desarrollo cognitivo depende del desarrollo emocional como catalizador para beneficio de la persona y la sociedad. Aprender a conocer y controlar los propios sentimientos, emociones y situaciones que generan conflictos es vital en la educación ya que cuando nuestros hijos o alumnos sean adultos dependerá su felicidad personal, familiar y su vida profesional en gran medida de ello.

Se debe entonces proporcionar herramientas, estrategias y dinámicas a temprana edad para enfrentar sentimientos y emociones para así controlar el temperamento y el carácter. La cercanía de los maestros como tutores en la formación escolar, analizando y dando seguimiento al desarrollo psicosocial, es un asunto de gran seriedad.

Así como se lleva un registro de los aprendizajes e incluso de la disciplina, se debe llevar un registro de la manera como un estudiante reacciona en su entorno.

El departamento psicopedagógico junto con un formal programa debe registrar reacciones ante emociones que van desde su propia aceptación, agresividad, aflicción, ansiedad, apatía, celos, cólera, culpabilidad, dependencia, desidia, envidia, fobias, frustración, inseguridad, miedos, pasiones, pesimismo, rebeldía, timidez, euforia, alegría, satisfacción y un catálogo de cientos de emociones que se tienen registradas y que en teoría debiera un ser humano dominar.

Es inevitable que cualquier persona enfrente conflictos o situaciones adversas en sus relaciones personales, con su pareja, sus hijos, familiares, amigos y colaboradores profesionales, entonces debiéramos los padres preparar a los hijos mediante programas especializados para que dichas emociones no perturben demasiado la paz interior.

La prensa diariamente muestra comportamientos antisociales producto del mal manejo de emociones que se incrementan con el abuso del alcohol, la velocidad, el consumo de drogas y se convierten en accidentes, suicidios, pleitos, asesinatos, enfermedades como la bulimia y la anorexia, la depresión, el abuso sexual o cuando menos el estrés.

El nuevo modelo educativo que iniciará en 2018 contempla además del desarrollo cognitivo, el desarrollo emocional y la acentuación en la promoción de actividades deportivas, artísticas y emprendedoras para que los chicos aprendan a generar catarsis a través de algo productivo.

Los programas contemplan la reflexión y ejercicios con técnicas comprobadas que darán herramientas de control para una vida emocional y afectiva, efectiva. La constitución en el artículo tercero menciona que la educación es un derecho de los mexicanos para tener un desarrollo armónico como ser humano, claramente nuestra educación tiene una filosofía humanista que lleva a enseñar a convivir en una sociedad cada vez más compleja y falta de valores, fraternidad, igualdad y respeto a los mínimos derechos humanos como es la dignidad, el rechazo a la discriminación, la democracia, la honestidad y la aceptación a la diversidad.

Los valores, las emociones, los sentimientos y sus reacciones neurofisiológicas son parte de la vida y deben estar presentes en la educación en las escuelas y las familias.

Los países asiáticos, primeros lugares en educación y productividad, han demostrado que a través de incluir la religión y los valores en la familia y la educación han llevado a sus pueblos y sus sociedades hacia mejores formas de vida.

El sistema límbico que es quien regula todas las emociones puede y debe estimularse en su desarrollo si queremos una sociedad más sana.

Hemos insistido en la presente columna, que son los maestros y los padres de familia quienes al ser personas sanas emocionalmente podrán dar ejemplo de ecuanimidad y bondad a hijos y alumnos. La Reforma Educativa entonces, debiera además de elaborar los programas y el material adecuado, paralelamente iniciar por una selección adecuada de sus maestros pasando por serios filtros psicológicos y adicionalmente generar un programa de crecimiento personal en el manejo de emociones, valores y sentimientos entre los docentes y los padres de familia.

@Saucedodelallata

JJ/I