El próximo gobierno en quiebra

Ya está la baraja casi completa de quienes disputarán la presidencia en las elecciones de julio de 2018. Únicamente está por definirse quién irá por el Frente PAN-PRD y cuáles de los independientes que lograrán juntar las casi 900 mil firmas de apoyo que se les exige.

Hoy ya se perfila el tipo de contienda que tendremos en los siguientes meses: candidatos prometiendo el cielo, la luna y las estrellas a un electorado poco crítico y deseoso de promesas.

Sin embargo, la realidad terca siempre, tiende a imponerse más temprano que tarde. Concretamente con la situación de las finanzas públicas del país.

Es conocido que, durante todo este año, los focos amarillos pasaron a rojo, cuando las principales agencias calificadoras amenazaron con bajarle la calificación crediticia a México por su creciente endeudamiento público.

Esto hubiera sido terrible porque habría encarecido el financiamiento externo al país y elevado los montos de los pagos anuales por impuestos.

El hoy candidato Meade impuso el mayor recorte al presupuesto que se haya dado en esta administración: casi 240 mil millones de pesos se redujo el presupuesto público federal. Este drástico ajuste evitó que el porcentaje de la deuda del gobierno con respecto al PIB siguiera subiendo y calmó los ánimos de las agencias extranjeras.

Pero al mismo tiempo sumió en una debilidad importante el poder del gasto público como reactivador de la economía. La economía mexicana entonces, apenas si crece poco más de 2 por ciento.

Para 2018, los únicos dos rubros que crecen en el presupuesto federal son dos: pensiones con 5.2 por ciento y el gasto no programable con 7.4 por ciento. Todo lo demás se reduce en términos reales.

Pensiones y jubilaciones no tienen vuelta de hoja, deben de pagarse puntualmente. Pero el rubro que más sube, el gasto no programable, es precisamente el pago por intereses de la deuda pública.

Mientras que el dinero para la atención social y la obra pública se hace menos, los pagos a la deuda se comen 28 por ciento de todo el presupuesto federal.

Sea quien sea el próximo presidente, Meade o Andrés Manuel, si no quieren ser presidentes de un gobierno quebrado, deberán lanzar una reforma fiscal de verdad.

@Israel_Macias

JJ/I