Partículas suspendidas evaden el sistema inmune

(Foto: Especial)

Durante la respiración, las partículas suspendidas pueden evadir las defensas naturales, alojarse en los pulmones por mucho tiempo e incluso disolverse y entrar al torrente sanguíneo, lo que lo convierte en uno de los contaminantes del aire más peligrosos para la salud.

El Sistema de Monitoreo Atmosférico explicó que las partículas suspendidas son cualquier material sólido o líquido capaz de permanecer en suspensión en el aire ambiente y tienen un tamaño comprendido entre algunas fracciones de milímetro hasta millonésimas de milímetro (nanómetros).

Al medir la contaminación del aire se habla de partículas menores a 10 micrómetros (PM10) tan pequeñas que en el grosor de un cabello cabrían más de cinco partículas una tras otra y las menores a 2.5 micrómetros (PM2.5), de las cuales habría al menos 20 en el mismo cabello.

Las partículas tienen cualquier forma y tamaño, las hay esféricas, cúbicas, fibrosas, escamosas, irregulares, también pueden ser líquidas, como el vapor que se desprende al bañarse o sólidas como las que arrojan los camiones por sus escapes.

Aunque esas sustancias siempre están presentes, al incrementarse su concentración en el aire pueden dañar la salud, sobre todo aquellas que no se pueden ver a simple vista como las que se encuentran en el humo del cigarro ya que no se depositan fácilmente, flotan y viajan libremente en el aire.

Grandes o pequeñas, las partículas provienen del humo de los camiones y las fábricas, de los incendios, del polen de las plantas, de las esporas de los hongos, de la piel que se desprende del cuerpo, de las heces fecales, de óxidos o herrumbres pulverizados, de algunos materiales y residuos de la fundición de metales como el hierro y otras se forman a través de reacciones químicas en el aire.

En Guadalajara las principales fuentes de partículas son el escape de los automóviles, la quema de diésel, las tolvaneras durante la temporada seca del año y las construcciones.

Prevención, clave

El daño en el sistema respiratorio puede hacer aumenten el uso de medicamentos, que las visitas al médico o a emergencias sean más frecuentes.

La mejor manera de proteger la salud en esta temporada es disminuir la exposición a este contaminante durante las horas de máxima concentración.

En ese sentido, especialistas destacan la importancia de consultar el estado de la calidad del aire antes de realizar ejercicio o actividades en exteriores.

Asimismo, sugirió dar mayor atención y cuidado con los niños y los adultos mayores, ya que pueden presentar alguna molestia a concentraciones menores del contaminante.

Es importante que en la escuela, los profesores tengan conocimiento de los daños de la contaminación y el estado de salud de los estudiantes, antes de realizar actividades cívicas o deportivas al aire libre.

Antes de salir a ejercitarse se debe consultar la calidad del aire en la estación más cercana a la zona en se acostumbra a realizar sus rutinas.

Si la calidad del aire se encuentra dentro del rango regular, es necesario disminuir la intensidad o duración del ejercicio, pero en caso de que indique que es mala es mejor practicar deporte en interiores.

La contaminación también puede afectar la capacidad de defensa ante enfermedades y aumenta el tiempo de recuperación.

La polución se estanca

CDMX, un ejemplo peligroso

En la guía para proteger la salud El invierno y la calidad del aire, señaló que una vez en el ambiente, éstas flotan en el aire y viajan de un sitio a otro, por ejemplo, puede ser que se emitan en el Estado de México y se transporten hacia Morelos o viceversa.

Cuando no hay suficiente viento, quedan suspendidas sobre la ciudad y se forma una nube casi permanente en el paisaje citadino que impide ver bien los objetos como las montañas o edificios a cierta distancia.

Debido a que la población está constantemente en contacto con ellas, la Dirección de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México realiza la medición continua de ese contaminante que puede ocasionar importantes daños en la salud, sobre todo durante la temporada invernal.

La falta de lluvia, el cielo despejado, la disminución de la temperatura junto con el incremento de la actividad en la urbe contribuyen al incremento de este contaminante entre noviembre y febrero.

Ese periodo se conoce como la temporada de contaminación por partículas debido al notable incremento en la concentración de este contaminante, principalmente por las mañanas entre las 5:00 y 12:00 horas.

El viernes y el sábado son los días con las mayores concentraciones de partículas suspendidas por el aumento en la actividad nocturna de los habitantes de la ciudad.

Las delegaciones del norte y centro de la Ciudad de México y la mayoría de los municipios del área conurbada del Estado de México son los más afectados por la presencia de concentraciones elevadas de partículas debido la intensa actividad vehicular y el gran número de fuentes de emisión de esas zonas.

Hora para el ejercicio

El momento más recomendable para hacer ejercicio en cuando haya contingencia ambiental es después de las 16:00 horas, cuando el viento ya dispersó la contaminación

¿Cómo viajan las PM10 por el cuerpo humano?

1. Diariamente, una persona respira entre cinco y ocho litros de aire por minuto, al inhalar se aspira cualquier partícula que esté flotando en el ambiente y viaja al sistema respiratorio.

2. En su camino las partículas grandes se adhieren a tu nariz y garganta mientras las pequeñas viajan profundamente y se depositan en los bronquios y pulmones.

3. La reacción del organismo contra estas partículas y sus componentes se manifiesta de manera inicial con resequedad, irritación, incremento en las secreciones, tos o dificultad para respirar y reacciones al sistema inmunológico.

4. El organismo produce moco para atrapar polvo, virus o bacterias y así evitar que entren a nuestros órganos o se alojen en nuestro sistema respiratorio, la mucosidad forma parte de las estrategias de defensa del cuerpo, pero producirla permanentemente tiene que ver con la mala calidad de aire que respiramos.

Los más vulnerables

A pesar de que las partículas suspendidas pueden provocar daños en cualquier persona, ciertos grupos son especialmente vulnerables a sus efectos como niños, adultos mayores, deportistas y aquellos con problemas de asma o bronquitis.

Por causas naturales, los niños respiran más rápido que los adultos y si se toma en cuenta que los pulmones se terminan de desarrollarse durante la infancia y la adolescencia, el resultado es la acumulación de partículas en ese órgano pueden ocasionar daños irreversibles. Notimex

PM10

Al medir la contaminación del aire se habla de partículas menores a 10 micrómetros (PM10) tan pequeñas que en el grosor de un cabello cabrían más de cinco partículas una tras otra

PM2.5

Son partículas menores a 2.5 micrómetros de las cuales habría al menos 20 en el mismo cabello

Partículas

Tienen cualquier forma y tamaño, las hay esféricas, cúbicas, fibrosas, escamosas, irregulares, también pueden ser líquidas, como el vapor que se desprende al bañarse o sólidas como las que arrojan los camiones por sus escapes

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