Video: Cafetería Cordica 21, bebidas incluyentes

Iniciativa. La cafetería está ubicada en la calle de Florencia 2384 en la colonia Providencia. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

Para desarrollar sus capacidades en un ámbito de igualdad e inclusión, alrededor de 10 alumnos del Colegio Cordica 21, laboran en la cafetería que lleva el mismo nombre.

Lo especial de la atención, es que se trata de jóvenes con Síndrome de Down, quienes en bloques de 2 horas, atienden a los clientes.

Ubicada en la calle de Florencia 2384, en la colonia Providencia, la pequeña cafetería abrió sus puertas hace apenas unos días y la sorpresa fue que se han visto saturados en su capacidad.

El doctor José Rubén Ruiz Rodríguez, fundador de la cafetería, de la liga de futbol infantil más grande en el occidente de México y del Colegio Cordica 21, especializado en atención a niños con Síndrome de Down, explicó que se pretende que los jóvenes participen en un proyecto laboral ya que son apoyados por su familia.

“La idea es que lo hagan en bloques de 2 horas. Hay muchachitos que están asustados o Ricardo que anda como pez en el agua. Es parte del proyecto que aprendan a socializar, a estar en contacto con las personas y que se sientan incluidos en la sociedad para interactuar con ellos”.

Los jóvenes que laboran en la cafetería son mayores de 18 años y su capacidad intelectual varía.

“Este proyecto es único en el mundo, en Carolina del Norte hay uno, en Francia creo que existe otro, pero son diferentes. Que bueno que haya esos espacios pero su personal es con capacidades intelectuales de nivel alto, sin embargo, hay que pensar en los que son de nivel medio y bajo”.

En la cafetería también atienden dos personas más, un barista y un capitán de meseros, que apoyan a los jóvenes. Ellos preparan los cafés tanto americano, capuchino, moka, expresso, latte y tizanas, mientras que la barra de postres es elaborada y horneada por los jóvenes con Síndrome de Down.

Preparan desde flan, pay de manzana y queso, trenza de nuez, brownie y galletas.

El café es de Talpa de Allende y se busca consumir lo local con gran calidad para que los clientes regresen. “Unos muchachos con parálisis cerebral, Lety y su novio Leo, lo comercializan y nos lo traen”.

Los jóvenes reciben un dinero base por el tiempo que atienden, además de las propinas.

El también empresario manifestó que emprender es difícil y en este caso el proyecto se planeó desde hace 4 años ya que compraron un buen equipo, material, mobiliario y contrataron a un barista profesional. “Es muy complicado”.

Un equipo de alrededor de 10 personas los respaldan y preparan a los jóvenes que comienzan a socializar atendiendo la cafetería.

YA PIENSAN EN ABRIR OTRO CAFÉ

El doctor Ruiz Rodríguez explicó que la cafería abre de lunes a viernes de 8 a 16 horas y los sábados de 9 a 13 horas.

Añadió que si las ventas siguen tan concurridas como hasta ahora, podrán abrir otro café, con más espacio ya que se instaló en las instalaciones del propio colegio.

“En Colima parece que se va a abrir otro café, una mamá está interesada, también nos hablaron de Monterrey, Veracruz y de la Ciudad de México. Quieren replicarlo, ojalá, pero con estos conceptos: que al niño se le trate como en Cordica. La función es beneficiar a los niños con Síndrome Down, con las reglas que nosotros ponemos porque de acuerdo a esa disciplina el niño va a ser feliz día a día”.

El empresario comentó que el concepto de Cordica (la liga de futbol, el colegio y la cafetería) es “constancia, respeto, disciplina y cariño. Debe hacerse por verdadero amor”.

Café Cordica 21 arrancó como un espacio exitoso y se espera que sea benéfico para la economía de las familias de los jóvenes. “Si nos dicen que necesitan un muchacho en una oficina para que les ayude de office boy o mensajero, se los preparamos pero que no digan ‘pobrecito’, ese sentimiento no lo queremos, también hay que tener el compromiso con los papás porque son quienes los van a llevar y no es fácil”.

Aseguró que “hay que tenerles confianza y cariño real, son seres humanos con todo el derecho a que se les trate con respeto y dignidad, que les den la oportunidad de aperturas laborales”.

Ruiz Rodríguez dijo que desafortunadamente en los espacios laborales existe discriminación para niños con Síndrome de Down.

Un proyecto original

José Rubén Ruiz Rodríguez, dueño de la cafetería Cordica 21, dijo que todo surgió del proyecto de un equipo de futbol hace 9 años. Cuando pensaba que era normal sólo entrenar a los niños con Down y cuando fueron a una competencia con destacada participación se sorprendió.

“Ahora son tricampeones nacionales, subcampeones mundiales y saben trabajar en equipo. Por eso decidí aplicar esa metodología en la cafetería, estamos aprendiendo que al muchachito que le falta capacidad intelectual reciba a las personas y las va a pasar a su mesa, otro va a limpiar la mesa o recoger el traste sucio y lo va a lavar, más adelante quizá Ricardo que le ha gustado mucho llegue a barista, creo que va a ser el primero en el mundo”.

Por eso este proyecto es único en el mundo y “vamos a trascender para beneficio de todas esas mamás que creen que sus hijos no pueden. Mi proyecto es que los jóvenes sean productivos y desde que pasa ese proceso cada día sean felices”. Norma Angélica Trigo

15 niños con Síndrome de Down atienden Café Cordica 21

10 personas respaldan y preparan a los jóvenes

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"Cafetería Cordica 21. Los jóvenes que laboran en la cafetería son mayores de 18 años y su capacidad intelectual varía.

"Si nos dicen que necesitan un muchacho en una oficina para que les ayuda de office boy o mensajero, se los preparamos pero que no digan ‘pobrecito’, ese sentimiento no lo queremos”
José Rubén Ruiz Rodríguez, fundador de la cafetería Cordica 21

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