No fue un déjà vu


La revolución que provocó CD9 en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, este fin de semana, pocas veces se ha vivido en dicho evento.

Desde una noche antes a la presentación de Nuestra historia, libro biográfico del quinteto, el Foro FIL comenzó a albergar a decenas de fans que deseaban ver a su grupo favorito.

Mientras que Jos, Freddy, Alan, Alonso y Bryan volaron el viernes a la Perla Tapatía para descansar en el hotel sede y comenzar al día siguiente por la mañana con una serie de entrevistas.

La jornada maratónica laboral del quinteto arrancó poco después de las 9 horas, cuando arribaron al piso siete del inmueble donde descansaron para hablar con la prensa sobre el libro en el que comparten anécdotas sobre su éxito en casi cinco años de carrera, los sacrificios, su vida previa a CD9 e incluso pérdidas familiares.

Pero los intérpretes de Déjà vu estaban emocionados por ser la primera vez en una feria del libro, pues además de recordar varios momentos de su vida juntos y echar de cabeza a algunos de sus compañeros, pudieron tomarse fotografías con poco más de 700 personas que alcanzaron su brazalete.

“Ya tenemos una palomita más qué ponerle a la lista de las cosas que teníamos que hacer antes de morir y la pasamos increíble”, expresó Alan tras poco más de tres horas de convivio con sus fans.

“No hay palabras para agradecerles todo el cariño, pero sí podemos decirles que nos hacen las personas más felices del mundo”.

Desde su arribo a la Expo Guadalajara, las coders, como llaman a sus fans, hicieron hasta lo imposible por estar cerca de ellos; salían por sorpresa por los pasillos por donde caminaron, les gritaron en el trayecto del hotel al recinto y buscaron la manera de hacerse notar con sus gritos.

“Fue una experiencia muy padre. Nunca habíamos estado en un evento así como la FIL y la pasamos muy bien; había mucha gente y eso nos hace muy feliz, porque eso quiere decir que estuvieron leyendo nuestras historias y eso es algo muy bonito”, platicó Alonso.

Antes de salir al estrado que se montó en el foro –que pocas veces se utiliza para presentaciones de libros, el año pasado lo abarrotó George R. R. Martin, autor de la saga de Game of thrones– los intérpretes de I feel alive bebieron agua natural y comieron botanas como cacahuates y papas fritas.

“Les agradecemos mucho todo su apoyo; esperamos que les haya gustado mucho el libro. No nos queda más que decirles que el amor hacia ellos siempre muy grande”, comentó Alan, quien fue de los más populares entre sus compañeros, que hasta fueron besados en la boca por las chicas.

“Sí, ahora nos dieron muchos besos, pero estuvo muy bien”, expresó Jos, “hace mucho tiempo nos daban tantos besos aquí en Guadalajara y fue una experiencia muy padre estar aquí en la FIL”.

Nuestra historia, que tiene un costo de 200 pesos y es editado por Penguin Random House, contiene 204 páginas con imágenes inéditas del grupo en su vida cotidiana, laboral y en escena, curiosidades y gustos personales, entre muchas cosas más.

JJ/I