¿El tuit de la caída?

Parece que a casi un año de haber iniciado su mandato, Donald Trump sigue sin entender bien cuál es el impacto de sus tuits y no comprende que uno de ellos podría significar su caída. Él sigue y sigue publicando mensajes viscerales que parecen no ser pensados ni analizados, tal como lo demostró un día después de que se diera a conocer que Michael Flynn –el consejero de Seguridad Nacional justo al inicio del mandato de Trump y quien fuera despedido a tan sólo un mes de haber iniciado en su puesto–, finalmente después de varias investigaciones, señalamientos y acusaciones, se ha declarado culpable de mentirle al FBI, cuando negó haber tenido algún contacto con funcionarios rusos.

Incluso se cree que podría haber llegado a un acuerdo de cooperación en el cual señalaría al presidente estadounidense como parte de  las negociaciones con Rusia, lo que evidentemente tiene muy nervioso al republicano, ya que el sábado publicó el que quizás sea el mensaje más grave de toda su gestión, cuando en un último esfuerzo por deslindarse de Flynn aseguró que lo había despedido por haberle mentido al vicepresidente Pence.

Esto no fue sorpresa porque ya lo había comentado desde el momento del despido; sin embargo, añadió que otra razón del despido fue por haberle mentido al FBI.

O sea que básicamente con este tuit, el presidente está aceptando que aun sabiendo que Flynn le había mentido al FBI decidió pedirle al entonces director de dicho organismo, James Comey, que se desistiera de las investigaciones contra su ex asesor, ya que éste no tenía nada que ocultar, por lo que incluso se inició una investigación en contra de Trump por intentar obstruir a la justicia. Dicha investigación aun no llega a ningún lado, pero con este tuit las cosas darían un giro radical que, incluso, podría significar que se inicie el proceso de destitución en contra del presidente estadounidense, ya que evidentemente una cosa es abogar por alguien inocente y una muy diferente hacerlo por una persona que se sabe es culpable, lo que sería un claro acto de obstrucción a la justicia.

Así que por donde uno lo quiera ver, ya sea por las implicaciones que pueda tener el tuit, o por las declaraciones de Michael Flynn, la realidad es que Donald Trump poco a poco comienza a quedar contra la pared y muchos expertos consideran que en cualquier momento puede caer el hombre que desde la silla presidencial no ha hecho sino causar controversia y demostrar que un presidente no debe de ser alguien improvisado, sino una persona que entienda bien cuáles son sus obligaciones y responsabilidades y que no utilice su posición como una plataforma mediática.

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JJ/I