La subasta Anónimo lleva arte mexicano a Art Basel

(Foto: Facebook Anonimo)

Obra de artistas mexicanos como Cristian Franco, Cynthia Gutiérrez, Eduardo Sarabia, Francisco Ugarte, Gonzalo Lebrija, Isa Carrillo, Ricardo Luévanos, Iván Krassoievitch, José Dávila y Pedro Reyes se subastaron sin nombre en Art Basel, uno de los festivales de arte contemporáneo más importantes a nivel internacional realizado año con año en Miami.

El viernes pasado se realizó Anónimo, una subasta de Colectivo México, conformado por, entre otros aliados, Alejandra Martínez, Alejandro Serratos y Miriam Villaseñor.

La idea de Anónimo tiene que ver con encontrar al espectador con que el arte, las propuestas creativas, tienen un valor por encima del nombre del autor y la posición que este tiene en el mercado, algo que de alguna manera va a contracorriente del resto de las subastas en, por ejemplo, Art Basel. La curaduría de las piezas se realiza de forma que el comprador sea incapaz de identificar al autor de la pieza y se deje llevar por las emociones que le provoca la obra.

Según la descripción en su propia página web Anónimo es “una plataforma cultural que acerca a jóvenes coleccionistas con el arte contemporáneo mexicano y latinoamericano, mediante una exhibición y subasta que busca reunir fondos para apoyar a causas sociales”.

“En Anónimo, la omisión del autor de cada pieza exhibida, es el elemento principal del discurso. Durante la exhibición y subsecuente subasta, el nombre del artista de cada lote se mantendrá oculto, revelándose hasta que la pieza haya sido vendida a la puja más alta”, continúa la página.

The Bass Museum en Miami fue la sede de la subasta de este año, la tercera que se ha realizado –posiblemente la cuarta edición vaya a realizarse en Ciudad de México el próximo año–

Los fondos recaudados en la subasta van a la campaña #LevantemosMéxico y a Boys & Girls Clubs of Puerto Rico a beneficio de las víctimas de los recientes sismos que afectaron gran parte del sur de la república mexicana y para las víctimas del huracán María en Puerto Rico.

JJ/I