Cardenal, en contra de ley de seguridad

Rechazo. La propuesta no simpatiza a organizaciones en pro de los derechos humanos. (Foto: Humberto Muñiz)

La presencia de elementos del Ejército y la Marina no debería normalizarse en las calles de México, consideró el cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega. Por ello, expuso su desacuerdo con la ley de seguridad interior que actualmente se analiza en el Senado de la República.

“Esta medida de seguridad es muy riesgosa, en el sentido de que opta por la presencia y la participación del Ejército y la Marina permanentemente en la vida del país y eso no debiera ser. (Hay) otros elementos que también, por así decir, dan a estas instituciones todo el derecho y la libertad de juzgar y decidir sobre campos que, en otro esquema, correspondería a otras instancias”.

La ley de seguridad interior regula, bajo ciertas condiciones o por determinación del presidente, la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública que en circunstancias normales corresponderían a Policías e instancias de procuración de justicia.

Detenida

La Cámara de Diputados aprobó la propuesta de ley el 30 de noviembre, por lo que se turnó al Senado para su discusión en comisiones y presentación al pleno, procesos que han sido pospuestos y para los que aún no se tiene una fecha definida.

Por ello, Robles Ortega llamó a la ciudadanía a dar seguimiento al paso de la propuesta por el Senado.

“Se tiene que revisar y si es el caso dar marcha atrás y la sociedad tiene que estar muy atenta y muy vigilante sobre ella”.

Como lo hicieran antes otros organismos, la semana pasada la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, encabezada por Zeid Ra’ad Al Hussein, pidió al Senado mexicano no votar la disposición al considerar que mantiene importantes vacíos que propiciarían la discrecionalidad en su aplicación y supondría un riesgo al respeto de los derechos humanos de los mexicanos.

Norberto Rivera

La semana pasada, el papa Francisco aceptó la renuncia de Norberto Rivera Carrera tras más de dos décadas de permanecer al frente de la Iglesia católica mexicana.

Ante ello, Francisco Robles Ortega consideró que Rivera Carrera cumplió con sus obligaciones pastorales, pero que los retos de la institución siguen siendo muchos.

“El cumplió su misión, su ciclo. Le presentó, como está mandado, su disponibilidad al papa y él después de seis meses vio conveniente aceptar ya su renuncia y nombrar su sucesor (...) La acción de un pastor en una iglesia, cualquiera que sea, no agota absolutamente todos los retos, todos los desafíos que vive la iglesia en estos momentos. Cada pastor hace su mejor esfuerzo, pero siempre queda mucho por hacer para el que viene”.

En junio, la Procuraduría General de la República (PGR) abrió una carpeta de investigación contra Rivera Carrera después de que dos ex sacerdotes presentaran denuncias en las que lo señalan como presunto responsable de encubrir casos de abusos sexuales dentro de la iglesia.

Ante ello, el cardenal tapatío se limitó a decir que las determinaciones las tendrán las autoridades e instancias correspondientes.

En sustitución de Carrera Rivera, al frente del Arzobispado Primado de México quedará el cardenal Carlos Aguiar Retes, quien iniciará el 5 de febrero con su ministerio episcopal. Robles Ortega aseguró que el nuevo encargado de la iglesia mexicana contará con el apoyo del resto de las autoridades eclesiásticas.

“Es el asignado por el papa y es el que tiene que recibir nuestro apoyo, nuestra solidaridad, nuestra oración para que sea un buen pastor de esa grey tan importante de nuestra patria”, concluyó.

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“Esta medida de seguridad es muy riesgosa, en el sentido de que opta por la presencia y la participación del Ejército y la Marina permanentemente en la vida del país y eso no debiera ser”
Francisco Robles, cardenal tapatío

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