La deserción escolar: tragedia y rechazo

No se puede entender la educación sin una enorme dosis de motivación para aprender, descubrir, investigar, resolver problemas, indagar, descubrir, construir, edificar, encontrar un significado y una aplicación del conocimiento.

Difícil tarea cuando en una sociedad del conocimiento las respuestas están al alcance del internet, de cuestionar al asistente personal por medio de la voz, sin necesidad ni siquiera de teclear: Cortana, Siri, Google Now por ejemplo, que están en todo Smartphone o teléfono inteligente.

Nunca antes se había tenido un reto tan grande para los líderes educativos, que deben utilizar diversas estrategias para contagiar a sus alumnos o sus hijos hacia el estudio, el progreso y la trascendencia. Motivar o mover desde los niños hasta los jóvenes universitarios a permanecer en la escuela y encontrar en sus certificaciones o títulos una ventaja de movilidad social y económica.

Hoy los docentes deben preocuparse por generar incentivos, reconocimientos continuos al trabajo, crear necesidades, metas y objetivos a corto, mediano y largo plazo, ya que la motivación en las escuelas es la principal razón de permanencia o abandono y es el factor emocional lo que provoca los extraordinarios esfuerzos en la mente, para conseguir las tareas del día a día, durante años. 

México es uno de los países con mayor deserción escolar, más de 650 mil alumnos cada año abandonan sus estudios, según la Subsecretaría de Educación Media Superior (SEMS) y que terminan en las calles delinquiendo o contratándose para empleos de baja remuneración en un país que envejece rápidamente.

Un líder debe estar motivado antes de motivar, por lo que habría que cuestionar si nuestros maestros y padres de familia son personas que crean en la educación continua y permanente que contagien la motivación intrínseca que se manifiesta en disfrutar lo que se hace, sin buscar recompensas externas, sino el puro placer de seguir aprendiendo.

Alanus de Insulis aconsejaba "estudiar como si fueras a vivir por siempre, y vivir como si fueras a morir mañana". Habrá que revisar si los programas de motivación extrínseca del gobierno para generar status, retribuciones económicas y reconocimiento de la misma comunidad educativa y la sociedad son efectivos entre los docentes.

Habría que cuestionarse la razón porque nuestros jóvenes han dejado de aspirar a ser maestros por lo que en las aulas no están los mejores ciudadanos como ocurre en otros países como Singapur, Finlandia o Alemania. Nuestros alumnos obedecen órdenes y realizan sus estudios más obligados que con una capacidad deliberada y reflexiva por aprender y cultivarse, por escuchar con atención en el aula, interés en preguntar y aclarar dudas, participar de forma activa en la dinámica de la clase, realizar las actividades propuestas, estudiar con las técnicas adecuadas, investigar, experimentar, y aprender por descubrimiento, así como de manera constructiva y significativa.

En la sección Aula del Diario NTR hemos venido advirtiendo que mientras en nuestro país no se logre que se motive o se mueva el complejo sistema educativo hacia la excelencia académica y la formación en valores, seguiremos padeciendo opacidad, corrupción, exhibición de políticos ladrones, pobreza, marginación como quedó testimoniado por tercer año consecutivo en las páginas del libro Jalisco 2017, Tragedia y Rechazo presentado recientemente por Guillermo Ortega Ruiz.

“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana”, dijo Walt Disney.

@SaucedodlaLlata

JJ/I