Brilla entre grandes

(Foto: Especial)

Lo lleva en su nombre y festejó a lo grande. José Guadalupe Adame, mejor conocido como Joselito, dio el campanazo fuerte en la Corrida Guadalupana celebrada ayer en la Plaza México, con el fin de recaudar fondos para los damnificados de los sismos de septiembre en nuestro país.

Cartel añorado e histórico. La reaparición del maestro José Tomás, figuras españolas y mexicanas que levantaron la expectación ayer, ante una Plaza México que no logró llenarse, pero que lució por lo menos con tres cuartos de aforo.

Adame abrió el triunfo para los coletas mexicanos, esto tras bordar el toreo con el que saludó a la afición, un toro de buen lado derecho al que Adame le fincó tandas de mucha calidad.

Aunque débil y acusando falta de motor el correspondiente al turno, Adame supo llevarlo de principio a fin para ofrecer una faena de muleta de mucha conexión con el público, que jaleó los derechazos largos y templados que pintó el de Aguascalientes, rematando desde pecho hasta cambiados por la espalda que la afición aplaudió fuerte.

Ante la responsabilidad de un cartel de estrellas, y siendo el mexicano puntero de la baraja taurina nacional, Adame repitió la hazaña de Madrid, y en un acto improvisado, se tiró a matar sin muleta, dejando estocada entera y trasera que le valió las dos orejas, aunque con fuerte división de opiniones.

La llegada del Monstruo de Galapagar, José Tomás, no fue una actuación de orejas, pero sí deleitó a los amantes de su toreo. El mítico coleta español bordó el toreo desde capote, pintando para el recuerdo ceñidas gaoneras que pusieron a la afición a tono y lista para una faena de muleta llena de verdad.

Tomás emprendió erguido y lleno de quietud su último tercio, para arrancar los fuertes olés de la afición capitalina con pases por alto, y seguir en este mismo tenor con tandas de naturales y muleta en redondo que enloquecieron los tendidos. Verdad, valor y relajamiento fueron los comunes en la labor de muleta del español, que debido a los errores con la espada perdió la oportunidad de los trofeos.

Al cierre de esta edición, sólo cerraban su actuación El Payo y El Juli, quienes no pudieron tocar pelo pero dejaron muestras del buen toreo, a pesar de las malas condiciones de su lote.

JJ/I