La Fuerza

Llegó el momento de hacer crecer la saga, olvidarse de lo viejo para darle paso a lo nuevo. De eso se trata Star Wars: Los últimos Jedi, un capítulo que nos adelanta que van a soltar definitivamente la creación de George Lucas para construir su propia leyenda.

La palabra leyenda, según el diccionario de la RAE, es un relato que tiene más de tradicional o maravilloso que de histórico o verdadero. Y lo legendario, después de mucho contarse se desvanece, se diluye para darle vida a una narración nueva, en términos simbólicos, así podemos leer esta cinta, que ya no copia con manual la formula visual y narrativa de la creación de Lucas. La nueva generación adquirió personalidad, posiciona a sus personajes que aguantarán una trilogía y profundiza en temas actuales.

Llama la atención que Star Wars se actualiza filosóficamente, plantea que los seres vivos son buenos y malos, no polariza ambos extremos y expresa que, por ejemplo, los buenos también compran armas, hacen ricos a los poderosos y hacen crecer al mal combatiéndolo, son parte del círculo vicioso. Ya no hay más buenos muy buenos ni villanos terribles, se acabó. Kylo Ren tiene rasgos de bondad, no por ser hijo de Han Solo y Leia Organa, sino porque esencialmente, el ser vivo, responde a su contexto, a sus circunstancias. Nadie se salva de ser tocado por el Lado Oscuro.

Ese discurso envuelto en chistes y animalitos tiernos como los porgs y los zorros de cristal, es, por decir lo menos, llamativo, pero su belleza radica en recuperar lo que George Lucas nos quería dejar claro: el poder y la ambición acaban con civilizaciones, pero hay una energía que todo lo equilibra y de eso, hablan todas las culturas.

Los últimos Jedi expresa que ante el crecimiento del Lado Oscuro, de la maldad, naturalmente La Fuerza lo contrarresta. Y no se trata de que “elegidos” o “iluminados” tengan ese poder, eso existe en la naturaleza. Ese aspecto profundo es lo que hace esta cinta, simplemente mágica, porque en el contexto, llama a convertirse en esa luz contra el mal y buscar el equilibrio, no imponerse por la fuerza. En tiempos de radicalismos, totalitarismos, de Trump, de leyes de seguridad interior y tiempos apocalípticos, lo que dice Star Wars, lo que dice Disney, nadie pensó que se pudiera decir hace 40 años, cuando esta saga inició y que tuviera la misma actualidad que en la posguerra. El ser humano es, ante todo, un imbécil que hace todo por ambición y poder.

Los puristas dirán que es una cinta chatarra, una mole de entretenimiento y sí, como siempre lo dirán desde la comodidad de su escritorio o su sillón o en la cama. A ver qué día se levantan.

@WhoIsFranco

FV/I