Cómo reventar un grupo

Cómo estar en un grupo de WhatsApp y no morir en el intento o el camino. Éste sería el nombre ideal para el actual momento y espacio de letras. Tolerancia, respeto, mesura, ubicación, madurez u otros tantos conceptos se manejan al interior de dichos grupos con el fin de regular un tanto el manejo y tráfico de información que surgirá en el mismo. Esto con el fin de poder mantener el grupo cualquiera que sea el tipo y no reventar en el camino.

Con esto de las redes sociales y un poco de intuición se han agrupado en los últimos meses grupos de familia, de viejos amigos, escolares, de trabajo, de parranda y de todo tipo.

Pero nos ha tocado últimamente ver desaparecer grupos y/o reventar personas. Desde el tipo carrilla (el que hace bromas pesadas) hasta el más mesurado, provocador e inteligente pierden piso. Y cuando una situación se les revierte son los primeros que truenan al grupo o salen del mismo. Incluso hemos vivido cómo revientan grupos de académicos simple y sencillamente por difundir muchos videos, mucha información, mucha basura digital.

Por supuesto, de ese basural también hay cosas rescatables, pero son las mínimas. Algo sucede con ese fenómeno de las tecnologías de información y comunicación que, en vez de sumar, restan, dividen, alejan a las personas y a veces hasta salen ofendidas y peleadas.

En el mismo Facebook ante un mínimo de bromas, burlas y/o sarcasmos basta para que un pariente o amigo te borre de su lista o simplemente bloquee.

Verdaderamente las tablets, los smartphone o llamados teléfonos inteligentes (que no lo son, si el que lo usa no sabe) y el manejo de las redes sociales si no son tratadas con inteligencia, pero sobre todo con mucha precaución, más de alguno morirá (simbólicamente) en el intento, en el querer entender ese mundo cada vez más y más complejo.

Por ello si no se está apto para ese mundo digital lo mejor es alejarse de él, por los usos y abusos del mismo en estos momentos, ya que las redes las podemos ubicar como adicciones de la nueva era. Recuerde el dicho, “las drogas destruyen”, y la adicción a las redes sociales, cualquiera que sea su nivel intelectual, tarde que temprano se le puede revertir y crearle un caos interno o grupal.

Y si quiere reventar un grupo, ya lo sabe: sólo mande hasta la saciedad basura digital; no pasa que lo eliminen o terminen por bloquearlo.

JJ/I