Compras de Pánico

Otra vez, no hay ningún disco de una banda mexicana que me muera por regalarle a mis amigos, bueno, sí: Todo nos trajo hasta hoy, de San Pascualito Rey, cuya sonoridad dio un giro y vistió de manera excepcional las letras de Pascual Reyes, sin duda una de las mejores bandas del país.

Regalaría Nea de The Chamanas por su sonido afincado en las baladas de los 70 y la voz inquietante de Paulina Reza, aunque le falta encontrar su personalidad. Si tuviera que obsequiar un disco que no sea de rock y sorprenda, sin duda pensaría en comprar Conquistador de Sotomayor, una banda que, con su sonido electro pop lleno de sonidos que refieren a la música latina, es agradable y tiene un sello que no se parece a nada. III de Baltazar es una buena opción para quienes gusten de la neopsicodelia bien hecha, sin excesos ni barroquismos.

El Amor al harte de San Juan Project se lo podría regalar a quien le guste el jazz llevado al pop sin ceder a la tentación de hacerlo soft y a quien le gusten los sonidos elaborados, estructuras imaginativas y un sonido en vías de crecimiento, Multiversio de URSS Bajo el Árbol, debería ser envuelto y regalado con gusto.

Por ningún motivo le arruinaría los oídos a alguien con Jei Beibi de Café Tacuba, vaya estafa seudo intelectual y semi activista. Si sé que alguien es muy clavado en la música que sacude emociones, le acercaría al árbol navideño Victims of love propaganda de Descartes a Kant, que sigue adelantado a su tiempo, el mex art rock aún tiene un largo trayecto, pero es una apuesta única.

Para esta temporada cualquier melómano agradecerá tener en sus manos el mejor disco del año: Zona Temporalmente Autónoma de Los Planetas, que regresaron maduros, críticos, espaciosos y con letras afiladas y brillantes. A la segura también se puede ir con Mismo sitio, distinto lugar de Vetusta Morla, cuyas letras, su riesgo sonoro acercado a la electrónica y su marca distintiva, lo hacen pelear con Los Planetas por el mejor álbum del año cantado en español. En este mismo grupo entran los argentinos El Mato a un Policía Motorizado que hacen en La síntesis O’Connor un rock intimista, melancólico, sin pretensiones, letras acabadas y no quitan el dedo del renglón con el sonido indie.

Aunque no sea rock, regalaría La trenza de Mon Laferte, porque se burla de todos y no se dan cuenta, porque hace bolero, ska y baladas, pero le canta a la mariguana y todos contentos. Para quien quiera descubrir cosas interesantes están Salvavida (de las balas perdidas) de La M.O.D.A, Fuego de La Bien Querida, Otros principios fundamentales de Viva Suecia y Centauros de Tulsa. La oferta es variada. De nada.

@WhoIsFranco

JJ/I