Continúan los fantasmas de Dostoievski y de Rulfo


No es fácil fotografiar fantasmas. Pero ingeniar una manera de hacerlo a través del lente es parte del grueso de la obra del artista ruso Alexeï Vassiliev. Rulfo invita a Dostoievski / Por eso vine a Comala son dos muestras fotográficas de retratos que ahora se exponen en una de las salas del Instituto Cultural Cabañas.

Se trata de dos series de imágenes del fotógrafo Alexeï Vassiliev y que, en colaboración con Juan Pablo Rulfo, van a las paredes del museo para generar un diálogo casi imposible entre la obra Los Hermanos Karamazov y el más importante escritor jalisciense, justo para celebrar su centenario.

La serie sobre Los Hermanos Karamazov fue expuesta en 2013 en la Casa Museo Dostoievski de San Petersburgo, posteriormente en el Museo Víctor Hugo de París con el título Hugo invita a Dostoievski en diálogo con el autor de Los miserables. La serie fue presentada en esta última ciudad en 2015 en la Galería Sator y en 2016 en la Biblioteca Lerdo de Tejada de la Ciudad de México, mientras que Por eso vine a Comala se exhibe por primera vez en el Instituto Cultural Cabañas en el marco del centenario del natalicio de Juan Rulfo.

La serie original consta de varias fotografías de espectros, de sombras o de fantasmas en un intento por fotografiar otro imposible: los espíritus de los hermanos Karamazov, a otros de los personajes que conforman el relato y al mismo Dostoievski en un retrato de cuerpo entero.

Según ha contado el propio Vassiliev, las fotografías fueron tomas accidentales que se hicieron en un lugar público poco iluminado y las tomas fantasmas fueron descubiertas después, al mirar los negativos y los espectros que aparecían en la impresión. En un ambiente digno del escritor ruso.

En la muestra que ahora se encuentra en el Cabañas, la idea es contraponerse con imágenes del otro escritor. Como si de una sala de retratos en una casa familiar temporal se tratara.

Por eso vine a Comala funciona así como el regreso del diálogo. La idea, según ha contado Juan Pablo Rulfo, era que el artista ruso escuchara las grabaciones de su padre y basado en Pedro Páramo, que ya ha leído, volviera a tomar los pasajes como escenario para nuevas fotografías que han llamado postmortem. Una interpretación de sus escenarios en donde los fantasmas se hacen presentes irremediablemente. De manera directa para quienes han leído las dos obras y que reconocerán los parajes oscuros e inmersos en la niebla, y para quienes no lo han hecho, funcionará como una invitación a esos universos ahora conectados en Jalisco, la casa de Rulfo a donde Dostoievski está invitado.

La exposición continuará hasta el 14 de enero del próximo año.

Artista

Nacido en Moscú en 1959, Alexeï Vassiliev lleva 24 años radicando en París. Fue en esa ciudad donde tomó la decisión de dedicarse a la fotografía

FV/I