Los discos que subieron el volumen

(Foto: Especial)

2017 será recordado por el dominio del reguetón en el mercado latino. J Balvin y Shakira fueron los más escuchados en México de acuerdo a Spotify, que confirmó que en el mundo fue Ed Sheeran el que marcó la pauta gracias a sus 47 millones de escuchas mensuales.

Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee fue el video más visto con 4 mil 538 millones de reproducciones. Este año fue el que vio, otra vez, a una estrella de pop, Harry Styles, convertirse en roquero y abrió espacio para que los mejores discos de pop los hicieran mujeres, desde Lorde y Charlotte Gainsbourg, pasando por Taylor Swift y Dua Lipa, sin contar a Paloma Faith, que nadie sabe dónde ponerla.

Pero los discos que marcaron el año, los cantados en inglés, reflejaron el caos social y político que se vive en el mundo, particularmente con la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, quien trajo la efervescencia de la América racista e intolerante. Foo Fighters trató de rescatar el lado positivo, pero cantaron con rabia; LCD Soundsystem y The National abundaron en las diferencias y la tragedia americana; Arcade Fire se alejó de su estilo folk para pedir reflexión y no quedarse en la superficie que ofrecen las redes sociales; Kasabian no se mostró indiferente a pesar de ser bailable, mientras Queens of The Stone Age, aturdidos por los atentados terroristas, reflexionaron sobre el crecimiento de la maldad en el mundo.

La pauta marcada

Royal Blood le dio carácter al rock, Mastodon demostró que el metal puede llegar a ser poético sin ser bestial, ya no es tiempo de violencia auditiva para hacerse escuchar. Todos estos álbumes construyen una radiografía de su tiempo que sólo alienta a que las cosas deben cambiar.

En España ha crecido una generación de grupos con letras acabadas, llenas de un lenguaje propio que refleja su entorno, no fue casual que Los Planetas, que tienen muchos años en esa línea, regresara a marcar la pauta que siguieron Vetusta Morla, La M.O.D.A, León Benavente y Viva Suecia. En tanto, el pop indie de cantantes como La Bien Querida saca del sopor al mercado español que estaba sumido en el pop de Operación Triunfo.

En México, el romanticismo reina en el sonido y las letras de bandas como The Chamanas. En contraste, Sotomayor se apunta a cambiar la forma de baile y en Sudamérica, El Cuarteto de Nos y Él Mató a un Policía Motorizado siguen sus propias reglas y construyen proyectos que trascienden. La mejor música de 2017 demostró que no todo está perdido, por eso hay que subirle al volumen a estos discos.

Sleep well beats

The National

Rompieron otra vez los esquemas, no se ajustaron a las tendencias, combinaron su acústica minimalista con electrónica austera, tejieron letras memorables contra la frivolidad, la monotonía y el creciente odio a la diferencia. Es un disco monumental.

Zona temporalmente autónoma

Los Planetas

Siete años para lanzar este disco los compensaron con letras punzantes, sonidos sombríos y adaptaciones a música popular que demuestra la orfebrería sonora que ha hecho a esta banda un ejemplo de la música que se canta en español. Todas las canciones pesan.

American Dream

LCD Soundsystem

El sueño americano se acabó, se convirtió en una pesadilla llena de drogas y desolación. Hay electrónica que responde a influencias del post punk, hay letras críticas, lamentos, tristeza, baile, muchas emociones que explican por qué este es un proyecto de culto.

Conquistador

Sotomayor

Música bailable mexicana con influencia hindú, colombiana y jamaiquina, que pasa por el funk que no aspira a otra cosa que crear una estética propia y nueva que sea digerible, pero no ingenua. Sotomayor marea el inevitable cambio generacional y se abre al mundo.

Concrete and gold

Foo Fighters

Con una implícita carga política y su equilibrio entre el rock estruendoso y los sonidos pop, hacen que este disco sea potente y frenético, donde lo mismo se habla de una sociedad echada a perder que de la belleza que hay en la virtud humana de salir adelante.

La síntesis O’Connor

Él Mató a un Policía Motorizado

Sin aspirar al éxito comercial, pero tampoco a ser banda de culto, los argentinos mantienen su exploración del indie en su concepto más clásico. Buenas letras, espíritu existencialista y sonido que no da tregua a la complacencia hacen de este álbum algo grande.

Emperor of Sand

Mastodon

La obra está inspirada en el cáncer que aqueja a familiares y amigos de la banda y en lo cruel que es el paso del tiempo. El álbum devolvió la esperanza en el resurgimiento del heavy metal como fenómeno. Hay una fortaleza a prueba de balas, pero ternura y nostalgia colosal.

Mismo sitio, distinto lugar

Vetusta Morla

La banda española le cambió la envoltura a sus letras, agregaron sonidos electrónicos, juguetearon con su estilo, escribieron sobre el futuro desastroso que se vino encima lleno de mentiras. Música vigorosa y emocionante.

For crying out loud

Kasabian

Si algo tiene Kasabian es una congruencia y una solidez en su concepto musical que los harán pasar como una banda digna de recordarse en la década. Deambulan por el post punk, la electrónica y el trip hop, hacen bailar y lanzan dardos para reflexionar. Un disco completo.

Nea

The Chamanas

Tiene una virtud de doble filo: mantiene su esencia, pero la pone al borde de la autorreferencia de fórmula y salen bien librados del riesgo. El sonido se teje sobre influencias que van del bolero y la balada romántica al son jarocho. No hay ninguna banda como ellos.

Everything now

Arcade Fire

Sin ser explícitamente conceptual, el disco expresa los temores de un mundo dominado por la tecnología y el exceso de información, reflexiones que se hacen en medio de una pista de baile. La banda invita a profundizar, no creer sólo lo superficial que hay en redes sociales.

Apocalipsis zombie

El Cuarteto de Nos

Con letras llenas de ironía y sarcasmo que se mantienen como el valor más importante de la banda, sin dejar de lado la exploración estética de que filtra por el rock pop influencias folclóricas y sonidos setenteros. Puede sacar a cualquiera de la mala influencia del reguetón.

How did we get so dark?

Royal Blood

Rock guitarrero de la vieja escuela, melodías pegajosas y sonidos que se mantienen tres pasos atrás del estruendo, acompañan letras sobre un mundo sombrío. Quien sabe de rock encontrará rastros de sonidos de los 70 y 80, bien articulados y con intención de agitar el cuerpo.

Fuego

La Bien Querida

El pop no puede ser ya estúpido y bailable. Si bien este trabajo se desarrolla con aires indie, agrega dub, electrónica, rumba y demuestra que el pop puede ser vehículo para reflexionar sobre la condición de mujer en este siglo, las relaciones tormentosas y la música de calidad.

Villains

Queens of the Stone Age

Trabajar con Iggy Pop antes de este disco sólo llevó a esta banda a exponer su base punk, su influencia de los sonidos ácidos de los 70 y el funk subyacente en cada variación rítmica. Las canciones hablan de la presencia del mal pero invita a celebrar la vida.

Visions of a life

Wolf Alice

Todos los estados de ánimo que hay en este disco reflejan a la generación que representa la banda, que puede pasar, sin traicionarse, del dream pop y las atmósferas densas al punk rabioso. La vocalista Ellie Rowsell canta como ángel o como demonio.

 

Colaboración especial

FV/I