Mujeres, minoría en colección Pueblo de Jalisco

(Foto: Alfonso Hernández)

De 84 piezas que integra la colección de arte Pueblo de Jalisco del Instituto Cultural Cabañas, sólo tres fueron hechas por mujeres del estado. La muestra que busca reunir lo más representativo del arte tapatío no refleja a las artistas al menos en número, ya que se integra por un promedio de 70 a 75 artistas. En 2017 esta colección fue nutrida después de varios años con piezas nuevas, pero éstas no contemplaron ninguna hecha por mujeres.

La colección Pueblo de Jalisco ahora forma parte de una exposición permanente dentro de los muros del Cabañas. Una selección de más de 100 piezas, algunas de Pueblo de Jalisco y de otras colecciones, hace gala de esta exclusión: sólo las piezas de Guadalupe Sierra, María Marín y algunas de Rosa Castillo celebran a las artes jaliscienses hechas por mujeres, como se hace en casi todas las muestras en museos de nuestra ciudad en que los varones son siempre mayoría.

Los artistas más expuestos en esta muestra son cuadros las del muralista José Clemente Orozco y del arquitecto Mathias Goeritz, piezas que conforman el grueso de la curaduría de Rubén Méndez, quien intentó generar varios núcleos en torno a las obras que posee el Cabañas gracias a los recursos de la Secretaría de Cultura.

 

Las mujeres seleccionadas

María Marín. Nació en 1897 en Jalisco. Fue alumna del Taller Pequeños Grabadores, fundado por su esposo el pintor Carlos Orozco Romero, pero la artista se preocupó por hacer una búsqueda y aprendizaje ecléctico de los pintores más reconocidos hasta entonces, para buscar nuevos horizontes plásticos que le separaran de la línea que su marido había marcado.

Participó en numerosas exposiciones colectivas organizadas por el Salón de la Plástica Mexicana. En el Año de las Artes Plásticas Jaliscienses (1965) fue invitada a participar en exposiciones colectivas, resaltando la que tuvo lugar en el Museo Regional de Guadalajara.

Rosa Castillo. Nació en 1910 en Guachinango, Jalisco. Junto con su hermano Fidencio, la escultora es reconocida por ser gran maestra de esfuerzo, creatividad y disciplina. Se incorporó en 1944, a tan sólo año y medio de inaugurada, a la escuela de arte “La Esmeralda”, como asistente en el taller de Francisco Zúñiga donde aprendió a dibujar, a modelar y la técnica de la tierra cocida; también fue alumna de Luis Ortiz Monasterio (1906-1990). Finalmente se graduó en 1949. Permaneció como docente por más de 20 años. Acerca de su trabajo, comentó: “Mi pasión en el trabajo es lo primitivo, lo de tipo racial inconfundible…”. Su producción artística aborda la temática indígena, el idilio en la pareja, grupos infantiles, costumbrismo, el desnudo femenino, maternidades y retratos.

Guadalupe Sierra. Nació en Guadalajara, el 14 de agosto de 1936. De niña fue alumna del Colegio Americano, pintó en forma autodidacta desde temprana edad hasta 1960, año en que se trasladó a la Ciudad de México a estudiar en la Esmeralda, teniendo como maestro a Raúl Anguiano y en la Academia de San Carlos al maestro Antonio Rodríguez Luna. Ha sobresalido por su pintura ingenua, se declaró gran admiradora de Henry Rousseau, primer pintor simplista. En 1960 fue su primera exposición importante en México, cuando le fue aceptado un cuadro en la exposición anual Nuevos Valores en el Salón de la Plástica Mexicana de Bellas Artes.

Las piezas más caras

De las últimas adquisiciones de la secretaría de cultura las que más han impactado a la opinión pública fueron Estrella de mar, de Jorge Martínez, que costó 1.6 millones de pesos; Das Kapital, de Jorge Méndez Blake, una pared de ladrillos sostenida por un libro, que tuvo un precio de 650 mil pesos, y Agentes sociales, de Davis Russell, una serie de figuras realizadas de varios materiales, entre ellos el cartón sobre diablitos, que se sumó al acervo público por 545 mil 200 pesos

Reciente restauración

Un total de 170 mil pesos fueron invertidos para restaurar 30 de las piezas que estaban dañadas o que necesitaban limpieza dentro de la colección

70 artistas en total integran la colección

FV/I