La fragilidad dentro de la caja

Las múltiples posibilidades que tiene el arte pueden darse a veces incluso en una caja de cartón. Su utilidad y los desdoblamientos posibles son parte de la obra de la artista tamaulipeca radicada en Guadalajara Jessica de la Garza, que llevó algunas de las narrativas de estas cajas al límite.

El cuerpo humano, y su relación con sus límites físicos impuestos, es parte de la importancia que le da Jessica de la Garza al concepto de zona de confort o de territorio finito. De este lado de la frontera.

Coreografía de un escape, como se titula la exposición que a partir de la próxima semana ocupará los muros de la Galería Javier Arévalo, aborda las posibilidades que se pueden contener en el adentro, en la fragilidad. La muestra reúne más de 20 obras entre pinturas, fotografías, textos y otras instalaciones con cajas de embalaje.

Curada por Paola Eguiluz, la muestra funcionará en el espacio como un ensayo visual que revela distintas situaciones y estrategias que usan las personas para salir o permanecer en su zona de confort. El cuerpo interactuando con cajas es un elemento que aparece constantemente en la obra.

“Conceptualizo a la caja como la frontera entre la persona que somos, la persona que nos dicen que debemos ser y la persona que queremos ser, no nos gusta verlo de frente pero el límite a veces somos nosotros mismos y somos un contenido tan frágil que debe tratarse con cuidado”, contó De la Garza en entrevista.

Estas piezas, según contó, nacieron previamente, hace años bajo el título Contenido frágil, como parte de un proyecto para una bienal de arte en Tamaulipas con la temática de las fronteras y los bordes. “No quería hablar de las fronteras poniendo como ejemplo solamente el Río Bravo, quise hablar sobre los límites más humanos, la idea que tuve fue meter personas dentro de cajas de cartón para que la caja representara a los límites de las personas… fue muy extraño el resultado que comenzó con un experimento con mis hijos, las reacciones de una persona dentro de estas cajas nos dicen mucho sobre la experiencia humana”.

Aunque la serie comenzó con tres fotografías, esto detonó otras varias piezas en torno al mismo tema. Con el nombre que lleva ahora se presentó en febrero del año pasado en la Ciudad de México.

“Quería decir que probablemente puedes nacer en un territorio violento o en un pueblito, pero tú puedes vencer lo que se espera de ti, o lo que la gente o la religión dice de ti, estos límites que uno decide tomarlos”, contó la autora.

Coreografía de un escape se inaugura el martes 16 de enero a las 20 horas en la Galería Javier Arévalo ubicada en Vicente Guerrero 233, Centro Histórico de Zapopan, la entrada es libre.

Sobre la artista

Jessica de la Garza, originaria de Tamaulipas, cuenta con más de 20 años de trayectoria. Ha sido galardonada con el premio de adquisición de la Bienal de las Fronteras (2015) y fue finalista en la Bienal Internacional de Grabado Aguafuerte Provincia de Valladolid, España (2016). El año pasado fue seleccionada en la 1ª Bienal Internacional de Pintura de México, resultó beneficiada en el Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Tamaulipas (PECDA 22) en la categoría Creadores con trayectoria y ganó el premio único de adquisición en la Bienal de Artes Plásticas Dr. Alfonso Pérez Romo, organizada por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Actualmente vive y trabaja en Guadalajara. Alejandra Carrillo

JJ/I