Competencia y regulación económica

Los días 9 y 10 de enero se efectuó el Foro de Competencia y Regulación en la Ciudad de México. El foro fue organizado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), la Secretaria de Economía y la UNAM. El objetivo del mismo fue presentar y discutir propuestas, metodologías y resultados de varios estudios referidos a la competencia y regulación en los mercados de México. En el mismo participaron hacedores de políticas, académicos y especialistas nacionales y extranjeros.

En mi opinión, los principales temas presentados fueron referidos a: 1) la aplicación del Competition Assessment Toolkit (CAT) para evaluar la competencia económica existente en los sectores farmacéutico y cárnico; 2) los análisis sobre la transparencia, la rendición de cuentas y la coordinación en las prácticas de regulación; 3) las propuestas de cooperación internacional en materia de regulación; y 4) las evaluaciones de fallas en los mercados de maíz-tortilla, leche, carne de pollo y res.

Una preocupación que permeó el foro se refirió a las maneras en que las políticas públicas podrían mejorar la eficiencia en los mercados de bienes y servicios. Particularmente, hubo quienes plantearon que dichas políticas deberían promover incentivos para la inversión, la innovación y el desarrollo tecnológico. Asimismo, hubo quienes sugirieron que dichas políticas debieran promover la existencia de productos y servicios seguros para los consumidores, el medio ambiente y la salud.   

Otra preocupación fue referida a la existencia de normatividades estatales y municipales que restringen el libre tránsito de mercancías.  Estas normatividades incluyen restricciones pseudo-fitosanitarias, contribuciones fiscales y de otros tipos que funcionan como las alcabalas del siglo 19. Según algunos especialistas, dichas normatividades incrementan significativamente los costos fijos de las empresas. Esta consideración explica porque hubo quienes sugirieran que debería haber un TLCAN entre las jurisdicciones del país. 

Las preocupaciones mencionadas muestran que deben mejorarse las prácticas de competencia y regulación económicas en México. Idealmente, las mismas debieran utilizarse para promover la eficiencia en los mercados y el libre comercio en los ámbitos nacional e internacional. Si no fuera así, sin duda habrá pérdidas tanto para las empresas y los consumidores nacionales, pero también para los gobiernos municipales, estatales y federal. La ineficiencia económica nunca ha promovido el desarrollo económico.

antoniop@cucea.udg.mx

JJ/I