MC y la rebelión panista

Al escenario que ayer comentaba en este espacio en el sentido de que en el arranque de la precampaña de Enrique Alfaro Ramírez las cosas no están saliendo como estaba previsto, se suma un problema que puede multiplicarse, pero cuya mejor estampa es lo que sucedió en Puerto Vallarta y que tiene que ver con la forzada alianza a la que obligaron al PAN con el partido Movimiento Ciudadano y el PRD, y la previamente conformación del Frente por México.

Hay que anotar como contexto que en la contienda por la candidatura de MC a la alcaldía de Vallarta –de acuerdo con las encuestas internas del partido naranja– el diputado Ramón Guerrero Martínez fue superado por mucho por el actual alcalde Arturo Dávalos que finalmente se quedó como abanderado para buscar la reelección.

Ramón Guerrero anunció entonces que buscará ser nuevamente el candidato a la diputación federal por ese distrito 5 –que ya en alguna ocasión ganó como militante de Acción Nacional–, so pretexto de sumarle votos a su partido y a su candidato a la gubernatura a lo largo del territorio distrital, pero ahora encabezando la coalición federal MC-PAN-PRD.

Sin embargo –como se apuesta que sucederá en muchos municipios donde el panismo siempre se opuso a cualquier alianza con MC–, los panistas de Puerto Vallarta se han manifestado en rebeldía y acordaron no hacer campaña ni solicitar a los vallartenses el voto a favor de su ex compañero de partido, Guerrero Martínez, en la eventualidad de que sea el abanderado.

Advirtieron que harán campaña por su candidato presidencial, Ricardo Anaya, y por quien sea designado su candidato a la gubernatura –aún no definido, pero que no es Alfaro porque no existe alianza para ese cargo–, así como por su candidato a la alcaldía –no hay alianza–, pero no por Ramón Guerrero si es postulado candidato a la Cámara de Diputados por el Frente.

Los medios de comunicación vallartenses dieron cuenta de lo sucedido esta semana en la primera reunión mensual del Comité Municipal del PAN, en la que el tema central fue elaborar un pronunciamiento de rechazo a la eventual postulación de Ramón Guerrero como candidato de la coalición a la diputación federal, y enviárselo al comité estatal para su conocimiento.

Quienes hicieron uso de la palabra y plantearon esta propuesta que fue aprobada por una treintena de asistentes, fueron el dirigente municipal panista, Ricardo Ponce Ibarría, así como los ex regidores Humberto Muñoz Vargas y Cristina Uribe, y los aspirantes a la candidatura a la alcaldía Saúl López y Juan Vázquez.

¿Cuántos casos como éste de Puerto Vallarta se repetirán a lo largo del estado donde los panistas se sienten vejados y humillados por su dirigencia nacional, en perjuicio de los candidatos de Movimiento Ciudadano y del PRD que encabecen las fórmulas federales o las candidaturas a las alcaldías y diputaciones locales acordadas en una alianza forzada?

Quienes entienden esto saben que al alfarismo no le interesa ganar tantas alcaldías o diputaciones locales, sino obtener los votos necesarios en los municipios a favor de Enrique Alfaro Ramírez, como lo advirtiera el ex gobernador Francisco Ramírez Acuña en aquella entrevista con El Diario NTR Guadalajara publicada el 29 de noviembre pasado. Dijo:

“¡Mira nomás qué a gusto! ‘Ayúdame a ganar los municipios donde se dan los votos, para que el resultado sea favorable en una contienda estatal…’”.

Ésta es la verdadera razón del porqué MC forzó a Ricardo Anaya a la alianza local. Movimiento Ciudadano necesita de la estructura municipal de los otros partidos donde él no la tiene, particularmente en los municipios que aportan la mayor cantidad de votos.

Pero, al parecer, las cosas no le están resultando como esperaba en este arranque de precampaña. ¿Se repondrá después? Al tiempo.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I