Deportaciones

Sumergidos en la velocidad voraz de la globalización, el ser humano ha conseguido utilizar el compendio de conocimientos adquiridos a través de su experiencia en el mundo para crear innovaciones científicas y tecnológicas sin precedentes. En la mayoría de los Estados la esperanza de vida ha aumentado considerablemente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos hemos conseguido en promedio global alrededor de 9.4 años más de vida.

Sin embargo, la nueva estrategia de deportaciones de Donald Trump, la cual consta en realizar redadas masivas con el objetivo de deportar a aquéllos que no tienen papeles, obliga a preguntarme: ¿Para qué queremos 9.4 años más de vida si nuestro repudio hacia nosotros mismos va en aumento?

El ser humano se ha convertido en el problema del ser humano, las actitudes de exclusión desafían el paradigma que establece que tanto el hombre como la mujer son un ser social por naturaleza; es decir, propensos a vivir en un ámbito evidentemente humano conocido como sociedad.

El pasado miércoles, la Policía migratoria realizó una redada en más de 100 establecimientos de la cadena 7-Eleven. El operativo tenía como objetivo investigar la legalidad de los empleados, perseguir a los indocumentados y a su vez lanzar un mensaje tajante a toda empresa que decida contratarlos. Todo apunta que este año romperá record de deportaciones.

La redada por si sola es únicamente la punta del iceberg, lo preocupante es que no nos preocupamos por entender aquéllo que está en el agua. Es incongruente que se le visualice a la migración como una causa de ciertos problemas y no como una consecuencia.

 La migración es una consecuencia de las invasiones y saqueos históricos por parte de aquéllos que han decidido repartir y gobernar el mundo desde una visión muy ventajosa y particular. En este sentido resulta lógico expulsar a aquéllos que desafían esta visión, a pesar de ser una consecuencia directa de la misma.

En otras palabras la motivación que motiva a los hombres y mujeres a migrar es la misma que hace miles de años: la idea de encontrar un asentamiento que les permita mejores condiciones para vivir en sociedad y satisfacer sus necesidades. En principio lo que se buscaba era algo básico, tierras más fértiles y mejor clima para sobrevivir.

Hoy en día le llamamos mayor ingreso económico y acceso a los servicios básicos. En esencia la diferencia es mínima, en existencia es mayúscula puesto que hoy las fronteras trazadas por el humano para mantener a otro grupo de humanos fuera de su territorio, existen normas que nos contradicen como especie y como seres sociales.

Aspirar a un libre tránsito sin duda es utópico, las palabras aquí redactadas no incitan a esperar sueños guajiros. El objetivo es muy sencillo poner a la sociedad como objeto de estudio y mejorarla para preservar nuestra facultad de vivir entre humanos, ya que parece por momentos nos olvidamos de ello. En términos simples hagamos que esos 9.4 años valgan la pena.

jeyayo@hotmail.com

JJ/I