1000 jóvenes con…

Reacciones. Conmover y formar nuevos lectores es la finalidad de este acercamiento. (Fotos: Cortesía FIL)

La imagen para muchos es familiar: grupos de jóvenes, algunos incluso uniformados, entrando a un salón de los de la planta baja de la Expo Guadalajara, muchas veces el Juan Rulfo, uno de los más grandes en los espacios de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Uno que otro adulto colándose, pero casi siempre, son jóvenes. Toman sus asientos y cuando está muy lleno incluso sentándose en el suelo. Esperando a que salga el autor y el coordinador de la charla. Durante unos minutos el autor y el coordinador hablan de su obra, generalmente son consagrados, recientemente premiados y con varios eventos tachados en sus agendas de la FIL, preparados para este momento en que durante casi dos horas los jóvenes tendrán acceso al micrófono para preguntar lo que quieran.

Así es Mil jóvenes con y son contadas las ocasiones en que a estas charlas han asistido menos de mil.

Les preguntan cosas de la vida “¿se imaginaba que iba a ser escritor?, ¿cómo empezó a escribir?, ¿por qué decidió contar la historia de un asesino?, ¿cómo se imagina que será México en el futuro?, ¿qué podemos hacer en las escuelas para ayudar a quienes lo necesitan?”, son algunas de las que se han escuchado. Porque no sólo van escritores, han ido también activistas, defensores de los derechos humanos, especialistas en política, editores de revistas y científicos. El diálogo es siempre amplio.

La campaña permanente de promoción a la lectura comenzó desde que comenzó la FIL misma aunque comenzó a llamarse así desde 2001, con su vocación de acercar la literatura a los estudiantes, desde entonces en cada edición el comité organizador elige de tres a cinco escritores que acepten charlar y contestar a las preguntas de los jóvenes lectores dentro de su programa.

Cada año la sesión estrella de este programa, que forma parte de FIL Joven, es la que se realiza con el ganador del Premio FIL Literatura en lenguas Romances, antes Premio Juan Rulfo. Pero durante años, desde 2001, han participado muchos otros desde Paulo Coelho hasta Carlos Fuentes (en una hermosa charla que se tituló Mil jóvenes con Aura), Rubem Fonseca, Fernando Savater, Carlos Monsiváis, Fernando Vallejo, Alessandro Baricco, José Saramago y José Emilio Pacheco.

“Recuerdo un par de experiencias especialmente hermosas”, contó Laura Niembro, directora de contenidos de la feria. “Cuando le dijeron a Saramago que era el abuelito de Guadalajara, cuando Rubem Fonseca decidió dar su charla de pie, caminando entre los estudiantes o cuando Javier Sicilia les contó de la violencia en México. Ha sido un largo camino de muchos aliados en las preparatorias, pero sobre todo de reafirmar uno de los objetivos más importantes de la feria: llevar la lectura a los jóvenes de la universidad”.

La preparación

A los alumnos se les prepara desde que está listo el programa preliminar. Cada año, el maestro y promotor de la lectura del Sistema de Educación Media Superior, en la Preparatoria 4 de la Universidad de Guadalajara, Miguel Ángel de León, invita a sus estudiantes, meses antes, a la lectura. Los libros de los autores que forman parte de estas charlas circulan con frenesí. A veces hay que buscarlos en otras bibliotecas y hasta en librerías raras de la ciudad, cuando son autores difíciles de conseguir, otras prestan sus propios ejemplares para que los que vayan, no lleguen en cero.

“Siempre hay una emoción distinta cuando los jóvenes conocen al autor y lo ven en carne y hueso, lo hace más cercano, los incita a leer más, he tenido jóvenes que después de una charla así se leen toda la obra del autor”, dijo De León en entrevista.

“El reto es no llevarlos a la fuerza, no querer, por engrosar una lista, obligar a los jóvenes a que vayan. Ya no son chiquillos. Si ellos quieren, van a ir, lo peor sería tener ahí a un grupo de alumnos a los que no les interesa, es una falta de respeto”.

Para él el trabajo de promoción de lectura se hace antes y después de estas charlas: “Todos los jóvenes son lectores y sólo necesitamos darles un empujoncito”.

El año pasado hablaron con estos jóvenes Emmanuel Carrère, Elena Poniatowska y el divulgador de ciencia José Gordon. Laura Niembro contó que ningún escritor ha recibido una sola directriz de lo que tiene que decir frente a ellos, pero sí eligen que de alguna manera los temas de los que escriban puedan enviar un mensaje positivo, hasta social a los más jóvenes.

Contó también que aunque no hay nada agendado de manera oficial todavía, este año buscarán, para charlar con Mil jóvenes a Gioconda Belli, por su experiencia como mujer y como escritora en Centroamérica.

Es difícil contabilizar con encuestas y cifras si este programa ha formado un número alto de lectores y si un autor después de una charla como esta se convierte, automáticamente en best seller. Miguel Ángel de León dijo que lo que es seguro es que las primeras generaciones de estos programas son ahora los principales promotores de la feria: “Son ellos, movidos por una experiencia como esa, quienes llevan ahora a sus hijos. No sabría decir cuántos, pero sí que ha movido a generaciones enteras de lectores en la ciudad”.

_______

“Son ellos, movidos por una experiencia como esa, quienes llevan ahora a sus hijos. No sabría decir cuántos, pero sí que ha movido a generaciones enteras de lectores en la ciudad”
Miguel Ángel de León, promotor de lectura del SEMS

JJ/I