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En sprint, los jaliscienses Úrsula Patricia Sánchez García y José Luis Santana Marín se metieron al podio del 21k de Culiacán el pasado fin de semana. Aunque no ganaron el último estirón a meta, fueron los grandes triunfadores de la jornada al revelarse como potencias nacionales del atletismo de fondo.

Ambos han dedicado su vida al atletismo, y aunque los dividendos apenas comienzas son una esperanza de Jalisco rumbo al 21k de Guadalajara que se realizará el 18 de febrero próximo.

Úrsula Patricia Sánchez García tiene 30 años y 25 en las carreras, que comenzaron como afición y se convirtieron en un deporte de alto rendimiento que la ha llevado a representar a Jalisco y México en actividad internacional, sin embargo, como sucede en el deporte competitivo en México, sus pasos más difíciles los ha caminado fuera de las pistas, en las que ha tenido que mantenerse como atleta elite sin los recursos de becas y apoyos que se otorgan a los deportistas apenas dejan de ser juveniles.

Sumado a la difícil condición de ser corredor en México, dejó el deporte unos meses por su embarazo, pero apenas regresó en 2016 confirmó que está fortalecida a sus metas. Sorprendió en algunas competencias recreativas y de fondo, como el 21k del Atlas Colomos en la que fue una de las finalistas, sabía que su verdadero nivel estaba en camino, por ello se concentró en la Ciudad de México.

“No ha sido fácil, claro que no, en ocasiones incluso no puedo entrenar como debería, pero mi hija es mi motivación, está conmigo, viajo con ella, me programo, hago lo que tengo que hacer como mamá y me fortalece pensar en que puedo alcanzar mis metas y dedicárselas a ella”, expresó la atleta el pasado fin de semana cuando se convirtió en la mejor mexicana del 21k de Zapopan en donde se colocó como subcampeona.

Dicen que el éxito en el mundo deportivo viene a expensas de la vida personal y familiar que con la mezcla de maternidad complica los grandes objetivos. Ursula Patricia Sánchez confirma que la maternidad es uno de los trabajos más demandantes física y emocionalmente, pero también con gran recompensa porque la experiencia cambió su mundo y al mismo tiempo le dio una perspectiva de lo que es realmente importante: familia, salud física y bienestar emocional.

Adquirir flexibilidad es parte del éxito. Patricia se concentra parcialmente en la Ciudad de México y viaja con su hija, se adapta a los horarios que le permitan entrenar. Cuando se es madre es importante adoptar una cultura de flexibilidad y balance. Esto significa hacer un buen plan. Ser madre no es una condicionante restrictiva para ser exitosa, si se piensa en grande, como ellos que ya buscan un podio en el 21k tapatío. No limitarse es la moraleja.

@PatyPenia

JJ/I