Una velada íntima con Sabina

(Foto: Especial)

“Superviviente sí, maldita sea, nunca me cansaré de celebrarlo”, así se festejó Sabina en el Auditorio Telmex anoche. En unos años cumplirá 69 años, y se dedicó Viví para cantarlo, la cantó con su público tapatío, haciendo énfasis en el “maldita sea”.

No tan enérgico como siempre, pasó casi todo el concierto cantando desde un banquito. La voz un poco más gruesa que otras veces: pese a una gripe agravada, Joaquín Sabina no falló en Guadalajara y le respondió al público en su segunda parada en nuestra ciudad dentro de la gira de su más reciente disco Lo niego todo.

Emocionados los tapatíos tampoco fallaron y cantaron con él las canciones de este nuevo disco al grito de “Te amo, Sabina”, que hizo una mujer en el público en esos ratos de aparente silencio: “Sugerencias no, teléfonos”, le respondió el español.
Cuando era más joven fue el aperitivo de una larga velada. Joaquín Sabina volvió a Guadalajara después de tan solo unos meses. Horas antes su público siempre fiel ya hacía cola para recibirlo con brazos abiertos, con el aplauso emocionado de quienes siempre le cantan.

Lo niego todo fue sin embargo la que abrió los aplausos furiosos para darle la segunda bienvenida a este tour, los tapatíos cantaron con él, adelantándose a la letra “ni soy un libro abierto ni quien tú te imaginas”...

“Buenas noches tapatíos”, saludó después de la segunda canción, “ya sabrán que hace un par de días tuve que suspender en Querétaro porque me ha atacado una de esas gripes que
azotan nuestros parajes… No me he recuperado de todo pero no podía dejar de venir a mi Guadalajara… así que lo peor que puede pasar, aparte de lo que ya ha pasado con el sonido (refiriéndose a una falla técnica) es que de pronto rompa en un ataque de tos o que toque un poquito más desabinado que otras veces”.

Por ser la segunda vez que llega a Guadalajara en el lapso de un año dijo: “Nos llega en el corazón que ustedes estén dispuestos a vernos otra vez”.

Como en una velada íntima, la gente cantó, algunos con el trago en la mano.

A medio concierto Sabina paró el concierto para comentar que el público seguramente había oído que lo más difícil de las giras es estar lejos de casa:

“Yo en Guadalajara estoy en casa y que este grupo de músicos tan exquisitos y tan elegidos, con los que llevo tanto tiempo, son mi familia”.

FV