Archivan uno de cada tres delitos

Al archivo. La probabilidad de que la indagatoria de un delito avance es cada vez menor. (Foto: Grisel Pajarito)

Las probabilidades de que una investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) quede sin resolver se incrementan cada vez más: tan sólo la proporción de asuntos archivados en los últimos tres años creció de 27 a 32 por ciento.

El acumulado de expedientes archivados durante esos tres años equivale aproximadamente al total de delitos para los cuales se iniciaron investigaciones en 2015 y hay otros cuya cantidad de consignaciones ante la autoridad judicial es mínima, como el robo a persona y el homicidio.

Las investigaciones por hechos delictivos guardadas fueron 26 mil 171 en el primer año con respecto a un total de 95 mil 331 iniciadas, 31 mil 24 en 2016 contra 106 mil 709 y 37 mil 679 contra 117 mil 550 investigaciones el último año, según información solicitada por transparencia y con datos públicos de incidencia delictiva.

El motivo

La FGE detalló en respuesta que esas investigaciones guardadas, reservadas, archivadas o para las cuales se pronunció el no ejercicio de la acción penal corresponden a determinaciones ministeriales según los artículos 100, 102, 103 y 38 del Código de Procedimientos Penales del Estado de Jalisco.

El Ministerio Público tiene la facultad procesal para ordenar archivar de manera temporal o definitiva algún asunto e inclusive abstenerse de ejercitar acción penal; a ello que se conoce como determinaciones ministeriales y se aplican a aquellos asuntos en los que ya no se pueden proseguir las investigaciones.

Tanto en las procuradurías y fiscalías estatales como en la Procuraduría General de la República, alrededor de 65 por ciento de los asuntos están pendientes, según la Consulta Nacional sobre el Modelo de Procuración de Justicia 2017 publicado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“Buena parte de los asuntos que sí son determinados, y que en consecuencia no forman parte de las estadísticas de rezago, son enviados al archivo temporal. Esto significa, para decirlo pronto, que existe una alta probabilidad de que un asunto que llega al sistema de procuración de justicia nunca sea resuelto. Los asuntos que sí son resueltos, en cambio, corresponden en su mayoría a detenciones en flagrancia”, establece el documento.

Agrega: “Esta falta de eficiencia y eficacia se explica por diversas razones. Por una parte, es claro que la falta de capacidades para priorizar, gestionar e investigar genera un retraso significativo en los tiempos para atender y procesar los asuntos, además de reducir la eficacia de la procuración de justicia. Esto es particularmente cierto para las investigaciones que se inician sin un detenido”.

“Si el personal de las procuradurías no cuenta con la capacitación y las herramientas necesarias para conducir sus investigaciones, difícilmente será posible siquiera identificar a los responsables de los hechos que se persiguen. Se trata, pues, de investigaciones destinadas a nunca ser concluidas, o que terminarán formando parte del archivo”, plantea el documento.

Escasa procuración de justicia

Las consignaciones de averiguaciones previas y carpetas de investigación por homicidios dolosos tuvieron una caída dramática con respecto a 10 años atrás en comparación con el total de investigaciones.

Mientras que en 2007 se consignaron 46 por ciento de las averiguaciones por asesinato, en 2017 se llevó ante los jueces menos de 8 por ciento de las investigaciones.

En proporción, el año con más consignaciones fue 2008, cuando se consignaron 47 por ciento de las averiguaciones, habiendo ocurrido 462 homicidios y consignado la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado 218 casos, incluyendo parricidio.

Sin embargo, el año con mayor cantidad de consignaciones por homicidio fue 2012, cuando se llevaron ante el juez 390 averiguaciones contra un total de mil 184 eventos, lo que representó un 33 por ciento.

Desde entonces se redujo constantemente el porcentaje a 31 por ciento en 2013, 20 por ciento en 2014, con un repunte ligero a 22 por ciento en 2015 y de nuevo un derrumbe a 12 por ciento en 2016, llegando a su mínimo en los recientes 10 años en 2017, cuando ocurrió la mayor incidencia de los últimos 20 años, incluyendo parricidios y feminicidios.

Sin contar con datos acerca de a cuántos imputados se dictó libertad antes de 2016 por homicidio, la Fiscalía Central reportó que ocurrió un caso ese año y otro en 2017.

Además, se dictaron medidas cautelares para 15 personas en proceso por delitos bajo investigación de la Unidad de Investigación de Homicidios Dolosos, cinco de ellas consistentes en vigilancia policiaca, dos en vigilancia, protección y auxilio, dos en protección, tres en prohibición para concurrir a ciertas reuniones o lugares, tres en sometimiento a cuidado o vigilancia de una persona o institución.

Números en robos

En delitos como robo a persona, la Fiscalía Central consignó una sola investigación ante la autoridad judicial de enero a noviembre de 2017 y 14 la Fiscalía Regional.

El robo por sí solo no es ya un delito que amerite prisión preventiva en el sistema de justicia penal acusatorio y es posible resolver una denuncia por ese ilícito a través de métodos alternativos, pero el cometido con violencia se considera como grave y le corresponde prisión de oficio; ese año se denunciaron 4 mil 166 robos violentos cometidos contra transeúnte en todo Jalisco y 896 sin violencia.

La cantidad de investigaciones archivadas por robo a transeúnte fue de 9 mil 300 durante 2017, es decir, mayor a la cantidad de investigaciones iniciadas y correspondientes a rezago de años anteriores; en 2016 fue de 7 mil 834 sólo de junio a diciembre.

Por robo de vehículos se determinaron para guardar mil 364 averiguaciones previas o carpetas de investigación en 2016 y mil 138 en 2017, cuando se denunciaron 2 mil 557 delitos violentos de ese tipo y 5 mil 788 sin violencia el primer año y 5 mil 399 violentos contra 5 mil 560 no violentos el segundo.

Robo a negocios fue un delito en el cual también hubo gran cantidad de archivos durante 2016, con mil 379 casos contra el total de mil 273 violentos y mil 524 sin violencia denunciados ese año; en 2017 se guardaron 2 mil 867 carpetas en esa materia, contra 3 mil 712 denuncias con violencia y mil 985 sin violencia.

Reportó la Fiscalía Central que hubo, en 2017, 3 mil 871 asuntos de todo tipo que se resolvieron por mecanismos alternativos de solución de controversias, siendo 2 mil 134 de ellos por acuerdo inmediato y mil 557 diferido.

Quedaron libres 79 personas señaladas como posibles responsables de lesiones dolosas en 2014, explicó la Dirección General de Atención a Delitos contra la Indemnidad Sexual y la Integridad de las personas; para 2017 esa cantidad se incrementó a 603, con ninguna en prisión preventiva y 11 sometidas a algún otro tipo de medida cautelar según el artículo 155 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

Un delito en que el porcentaje de investigaciones consignadas ha variado drásticamente es el secuestro, que de 2007 a 2012 tuvo una creciente incidencia alcanzando un pico de 72 casos ese año y después disminuyó hasta 13 casos en 2017; sin embargo hubo años en que se judicializaron del doble de los casos, como en 2014, que se llevó ante el juez 43 investigaciones y se denunciaron 22 delitos.

Atribución

El Ministerio Público puede ordenar archivar de manera temporal o definitiva algún asunto e inclusive abstenerse de ejercitar acción penal

NÚMERO

32 por ciento de las investigaciones fueron archivadas por la FGE el año pasado; creció 5 puntos porcentuales en los últimos tres años

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