Anaya en su laberinto

Los escenarios que he planteado en tres entregas anteriores –“Jalisco, ¿incómodo para Anaya?” (09/01/18), “Anaya, el ‘tricolor’ de Jalisco” (17/01/18) y “Anaya: corazón compartido” (24/01/18)– sobre lo que enfrentará el candidato de la coalición De Frente por México, Ricardo Anaya Cortés, son advertidos también por quien fuera el dirigente nacional del PAN, Germán Martínez Cázares –otro que se deslumbró con el cambio de Andrés Manuel López Obrador– en su colaboración periodística de ayer y que tituló: “Tentación: Anaya + PRI”.

Martínez Cázares advierte una presunta alianza del frente con Anaya a la cabeza, con el PRI para enfrentar a AMLO. Germán pregunta: “¿Anaya está dispuesto a disfrazarse de lo que sea, pactar con quien sea y tocar la melodía que sea para llegar a Los Pinos?”. Y más adelante agrega:

“Urge una gran operación cicatriz panista. En Sonora y Nuevo León, su socio Movimiento Ciudadano repudia al PAN, en San Luis Potosí presentan a un alcalde pillo y malhechor como candidato. En Morelos la maroma es vergonzosa. ¿Qué va a decir el PAN en Puebla, después de acusar a Humberto Moreira de nepotismo por dejar a su hermano Rubén Moreira como gobernador de Coahuila? En Yucatán, Durango, Sinaloa, Colima y Chiapas hay panistas confundidos, los obligaron a aplaudir a sus verdugos. En Jalisco el caso es escandaloso, al candidato a gobernador de MC simplemente le da ¡asco el PAN! (las negritas son del autor de esta columna). Igual en Hermosillo, el aspirante a alcalde tiene por lema, ‘Que quede claro, no voy con el PAN’”.

Luego subraya: “Anaya parece un equilibrista en monociclo trepado en un alambre en lo alto del circo, jugando con bolitas naranjas, amarillas y azules. ¿Aguantará la acrobacia hasta el día de la elección?...”.

Lo que planteó ayer Germán Martínez y lo que en este espacio hemos referido en las tres entregas mencionadas es el escenario que enfrentará Anaya cuando arranque su campaña.

Los ejemplos que refiere Martínez Cázares como resultado de la alianza que hizo Anaya Cortés, particularmente con el partido Movimiento Ciudadano, se multiplican por mucho aquí en Jalisco donde la mezcolanza ha generado una mayor confusión que la que el ex dirigente nacional panista dice hay en varias entidades, pues mientras no hay coalición para la gubernatura, la hay totalmente en las candidaturas a senadores y diputados federales y parcial en las candidaturas para diputaciones locales y alcaldías.

Pero Anaya tendrá que enfrentar también otro tema espinoso: el de la Presa El Zapotillo, de donde se pretende abastecer de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara pero también a la ciudad de León, Guanajuato, a lo que se oponen los jaliscienses y particularmente los de la zona de los Altos.

De hecho durante su visita a Lagos de Moreno, Enrique Alfaro le pidió a su aliado Ricardo Anaya “que para su proyecto de campaña, revise el proyecto de la Presa El Zapotillo, y que no se permita dotar de agua a otras entidades antes que a los Altos o a la Zona Metropolitana de Guadalajara con agua de los jaliscienses”.

O sea que Alfaro le pide a Anaya que se oponga a que se dote de agua que corre por tierras de Jalisco a una entidad, como Guanajuato, que hoy es de las más panistas que existen. ¿Se atreverá Ricardo a perder votos de su militancia por acatar la petición de quien Germán Martínez dice que “le da ¡asco el PAN!”?

El boletín de MC asegura que Anaya dijo que “regresará a los Altos en abril con el proyecto revisado y un planteamiento para darle solución al conflicto en beneficio de Jalisco”.

¿De veras Anaya se atreverá a tomar partido y actuará a favor de una entidad donde el PAN está hundido y en contra del estado donde su partido es gobierno con amplias posibilidades de repetir por otros seis años más? Al tiempo.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I