Uso de copa menstrual reduce las infecciones

OPCIONES. Hay dos tamaños de copa menstrual: una para mujeres que no han tenido relaciones sexuales o partos, y otra para las que sí. (Foto: Especial)

Más que una moda, el uso de la copa menstrual y de las toallas sanitarias de tela permite reducir la aparición de dermatitis y de micosis en el área vaginal, por lo que cualquiera de los dos productos son recomendados por ginecólogos.

Desde hace varios años en México se promocionan ambos artículos, principalmente la copa menstrual, la cual ha ido en aumento, pero la realidad es que este artículo hecho de silicón tuvo su presencia en el país desde los 60.

Sin embargo, con la aparición de los tampones y toallas desechables, el uso de la misma comenzó a dejarse de lado, aunque aproximadamente hace 10 años retomó fuerza y hoy es común ver en las redes sociales o videos virales hablar sobre el tema respecto a las ventajas y desventajas.

Principalmente, la moda surgió al promover la copa menstrual como un artículo más ecológico en comparación con las toallas sanitarias o los tampones, por lo que muchas mujeres compraron esta idea y retomaron su uso, ya que tiene una vida útil de tres años aproximadamente.

“Una paciente se tiene estipulado que en toda su etapa reproductiva va a utilizar de 11 (mil) a 15 mil toallas o tampones, la huella ecológica que deja una toalla para biodegradarla va a ser de 500 a 600 años, empezando por ahí es algo en contra”, puntualizó Norma Patricia Ramos González, encargada del Departamento de Salud Reproductiva del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde.

Añadió que otro aspecto que va en contra de la utilización de toallas y tampones desechables es que el material con el que están hechos, principalmente los últimos, es algodón en el que se utilizaron muchos pesticidas.

“Esto se pueden venir dentro del tampón y absorberse por la paciente y son uno de los provocadores principalmente del síndrome del shock tóxico y también de alteraciones genéticas (al) ADN de las células, es la principal razón por la que no recomendamos usarlos”, expuso la experta.

Ventajas de estos productos

Además de ser más ecológica, la copa menstrual nuevamente tomó importancia debido a la capacidad de absorción, ya que mientras la mujer tiene que realizar varios cambios al día cuando usa otros artículos, la copa puede absorber hasta 12 horas continuas sin necesidad de cambiarla.

Sin embargo, no es el único producto que hoy en día se puede adquirir ya sea en línea o en alguna tienda especializada en una vida saludable, ya que las toallas de tela también han incrementado su utilización.

“Las de algodón, de bambú o de franela absorben perfectamente bien el contenido menstrual y permiten que la piel transpire, y de esta manera evite que haya infecciones como honguitos o por humedad por el uso de las toallas, que son plastificadas o tienen geles absorbentes, que a la larga ese tipo de geles, ese tipo de plástico, puede causar este tipo de infecciones”, insistió Ramos González.

La doctora detalló que ella recomienda ampliamente el uso de ambos artículos en el área del HCG en donde labora, incluso ha notado que entre 20 y 30 por ciento de las pacientes que las utilizan tienen reducción en dermatitis e infecciones que anteriormente presentaban.

El costo de una copa menstrual oscila entre los 300 y 600 pesos; hay de dos tamaños, uno para las mujeres que no han tenido relaciones sexuales o partos y otra para las que sí, por lo que la médico dijo que se tiene que ver como una inversión que posteriormente se recuperará.

Aclaró que aunque actualmente hay muchas páginas de Internet que ofertan la copa, es necesario que ésta sea de silicón grado médico para evitar adquirir algún producto que posteriormente no dará los resultados esperados.

“Todavía nos hace falta hacer más cultura, hacer más difusión, porque todavía te puedo decir que hace unos meses salió publicado un estudio de una marca de toallas que les preguntaban a las mujeres cuando salían de una tienda de supermercado si habían comprado toallas y la mayoría las traía escondidas, te estoy hablando de ciudad, todavía queda el mito de que es algo sucio y que no se atreve mucho a hablarlo, pero afortunadamente ya se está abriendo un poco más el debate”, dijo.

“La huella ecológica que deja una toalla para biodegradarla va a ser de 500 a 600 años, empezando por ahí es algo en contra”
Norma Patricia Ramos, jefa de Salud Reproductiva del HCG

Numeralia

11 mil-15 mil toallas sanitarias es el promedio que usa una mujer en su etapa reproductiva

300 a 600 pesos oscila el precio de una copa menstrual

95 a 150 pesos cuesta una toalla de tela

FV/I