Mandan mensaje sobre violencia a los adolescentes

Dinámica. La directora del montaje recurre a un dispositivo escénico, los cubos, que obliga a los actores a mantenerse en constante atención y riesgo. (Foto: Especial)

Después de una presentación en los Miércoles de Teatro en el Alarife Martín Casillas, la obra La luz que causa una bala de la directora Gabriela Pescador comenzó una temporada en este mismo recinto, desde el domingo pasado: le abren las puertas a los adolescentes que tienen que sobrevivir a un país como México que ha normalizado las balas.

Entre otras cosas la obra, dirigida a adolescentes, aborda la violencia exacerbada en la que vivimos todos. Para despertar conciencia sobre nuestro papel en esta cadena que ha afectado a todo el país y en las decisiones que como individuos tomamos para hacerlo, a veces, aun peor.

En entrevista con NTR, la directora Gabriela Pescador contó que la complejidad física de la obra fue uno de los principales retos. “Era importante que hubiera mucha expresión corporal, después de haber hecho varias obras para jóvenes audiencias aprendí que esto es muy importante para mantenerlos atentos y para hacerlos conectar más rápido”, dijo.

“Usamos el humor como una de las herramientas que más pide el texto. Este es uno de los elementos más importantes, porque los adolescentes son así, no tienen reparos en burlarse de temas delicados como la violencia, la muerte o la sordera. Así que nosotros tampoco los tenemos”.

Escrita por el dramaturgo mexicano Saúl Enríquez, la obra se adentra en la historia de dos hermanos que se ven obligados a mudarse de su ciudad a un lugar donde el sonido de las balas es algo que pasa todos los días, así comienza la historia del montaje que se desenvuelve también en una especie de triángulo amoroso en el que se ve involucrado también un sordo.

El elenco está conformado por varios actores sordos. El histrión Luis Córdova comentó por su parte que esto fue una experiencia formativa para los actores oyentes y que gracias a este texto le fue más sencillo relacionarse con los personajes y entender, de alguna manera, el mundo de discriminación y angustia que se suma a lo complejo de la adolescencia.

Su personaje es un chico que se cree rudo y malo: “Fue meterme en otra piel y ser otra persona, me gustó mucho convivir con los actores sordos y poder comunicarme con ellos a un nivel más profundo. La calistenia también fue un proceso complejo, estuvimos entrenando meses para interpretarlo”.

“Quería que fuera una obra ágil y dinámica, por eso en el dispositivo escénico, en los cubos, los actores hacen figuras muy acrobáticas con sus cuerpos con un poco de riesgo. Eso no lo propone el texto, pero quería agregar esto a un texto tan digerible, ligero y con todo el humor negro”, contó Pescador.

“Hay elementos muy juguetones que funcionan muy bien, los adolescentes también son como niños, pero que se creen grandes, la clave es seguir jugando… sin embargo están pasando por una etapa compleja en la que es difícil llevarlos al teatro, era importante hacerlo a través de la risa”.

La actriz Alejandra Orozco contó que de alguna manera sus personajes también reflejar lo que ellos mismos han vivido con la violencia. “Fuimos parte de un proceso en el que contamos nuestras propias experiencias con la violencia, asaltos, acoso, violencia en todos los sentidos para tener muy presente que nos toca a todos y que si no nos pasa personalmente sí a alguien cercanos a nosotros, descubrimos también cómo la han vivido nuestros compañeros sordos y fue una experiencia enriquecedora que de alguna manera queremos transmitir a los adolescentes: que ya es tiempo de despertar”.

Para saber

Este montaje resultó ganador de la convocatoria Jalisco a Escena 2017 en la categoría de Teatro para Niños y Jóvenes

“Fue meterme en otra piel y ser otra persona, me gustó mucho convivir con los actores sordos y poder comunicarme con ellos a un nivel más profundo”
Luis Córdova, actor

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