Comparten su mensaje de esperanza


Hubo quejas por los horarios: Los Auténticos Decadentes y La Lupita, los dos grandes headliners del Rock por la Vida de este año, se presentaron a la misma hora en distintos escenarios, generando un dilema entre la concurrencia para decidir hacia cuál encaminar sus pasos.

La edición 2018 se realizó ayer desde las 16 horas en el parque Agua Azul, donde cientos de jóvenes y adultos se congregaron entre la naturaleza, la tierra y el Sol desde muy temprano para escuchar la diferentes propuestas musicales de diferentes géneros desde el reggae y hasta el rock, y todo lo que hay en medio. En cuatro escenarios y hasta poco después de la media noche, entraron y salieron y anduvieron por todas las esquinas del parque, ubicado al sureste de la ciudad.

Una de las primeras bandas en congregar más gente fue Vaquero Negro, quien con sus canciones puso a brincar y bailar a sus seguidores que se prendieron e incluso comenzaron el slam aun cuando el calor del Sol pegaba arriba de sus cabezas. La tierra del suelo entraba en los ojos y el cabello, pero eso no impidió a los asistentes bailar, pasear y comer incluso un bocadito de los restaurantes.

Las bandas latinoamericanas, tanto en el escenario Colombia, donde Chimó Psicodélico prendió la mecha para iniciar la fiesta internacional con sus canciones en contra de los latifundios y la policía. Por su parte Akasha abrió la llave del rock pesado de Costa Rica.

La Vela Puerca, Machingon, Swing Original Monks, Odio a Botero, Los Elefantes, Akasha Les Indigents, La Burrita Cumbión, Nunca Jamás, Polivinyl, Volumen Demoniaco, Cain, Sin Pudor, Vaquero Negro La Vodkanera, Funka, Hop Hop y Diablo Funk fueron algunas de las bandas que fueron parte de la fiesta a la que asistieron.

Sin embargo Los Auténticos Decadentes fueron la banda más esperada, y los mejor recibidos entre gritos de quienes ya habían disfrutado un buen rato de la fiesta. En el escenario Indio, la Concha Acústica se llenó con las canciones de la banda y su Me volvió loco tu forma de ser. La banda argentina agradeció a su público y entre agua y cerveza que volaba e iba y venía, como en cada uno de los conciertos del día. Todos fueron uno, aun quienes no cantaban las canciones y fueron sólo para conocer nuevas propuestas.

El mensaje a favor de la vida del concierto llegó fuerte y claro un año más entre los acordes internacionales esta vez al centro de la ciudad.

JJ/I