Nena Limón y su plazo de tres días

Ayer desde muy temprano comenzó el desfile de los integrantes del gabinete por la casa azul de la alcaldesa de Tlaquepaque, María Elena Limón García, luego de que 24 horas antes había sido intervenida la Policía Municipal por corporaciones federales y la Fiscalía General por la presunta participación de uniformados con el crimen organizado.

Limón García no se anduvo por las ramas y le dio un plazo de tres días a la Fiscalía General para que explique por qué motivos se intervino a su corporación policiaca, pues de no tener respuesta máximo en 72 horas se entendería como una acción con carácter político. Textualmente dijo:

“En máximo tres días nos tienen que dar respuestas. No podemos estar los ciudadanos esperando qué va a pasar, ellos tienen que dar respuestas. Si esto se tarda de dos a tres semanas, esto tiene un tinte político”.

Es de llamar la atención el ultimátum que la presidente municipal de Tlaquepaque le lanza a la Fiscalía General del Estado, cuando sus gobernados, los tlaquepaquenses, le dieron un plazo de tres años para que resolviera el problema de la inseguridad y les regresara la tranquilidad en sus calles y en sus propias casas, pero han transcurrido ya dos años y cinco meses y la seguridad demandada no existe, la inseguridad prevalece en la Villa Alfarera y este renglón ha sido un desorden desde que asumió el gobierno.

Basta revisar los números para evidenciar que la aparente indignación de la alcaldesa del partido Movimiento Ciudadano no es sino una pose para ocultar la incapacidad de su gobierno para combatir la inseguridad pública que, por otro lado, ha sido el sello distintivo de los gobiernos alfaristas de la zona metropolitana, incluyendo ya al de Tonalá.

Para empezar, el gobierno de Limón García ha tenido ¡cuatro comisarios de seguridad púbica! O sea, un jefe policiaco cada siete meses de lo que va de su administración. Ellos han sido Gustavo Adolfo Jiménez Moya, Camilo González Lara, Martín Maldonado Juárez y actualmente Salvador Ruiz Ayala. Ninguna de las renuncias de los tres primeros fue por incapacidad o malos resultados. Se asegura que los motivos de su salida tuvieron que ver con asuntos de la propia inseguridad pública.

De acuerdo con el recuento difundido ayer en diversos medios de comunicación, en el último año Tlaquepaque pasó del quinto al segundo lugar en casos de homicidio con armas de fuego; en lo que va de este año el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses tiene registrado 52 homicidios, mientras que en el mismo período de 2017 sólo se habían contabilizado 14 y en total se registraron 115 muertes por arma de fuego.

Vale recordar que cuando el actual comisario Ruiz Ayala asumió el mando, en los primeros 11 días de octubre del año pasado ya se habían suscitado 15 homicidios.

Pero aún hay más: el mes pasado seis personas fueron asesinadas en una balacera dentro de un restaurante de la colonia La Guadalupana, un mando de la fiscalía sufrió un atentado fallido dentro de otro restaurante en el mismo municipio y en lo que va del gobierno de Limón García han sido asesinados cinco elementos de la corporación municipal: El tercer oficial de la Policía y dos de sus escoltas, en la colonia Lomas de Tlaquepaque; el segundo comandante de la corporación, en la colonia La Tijera, y un elemento más que había sido privado de la libertad y fue encontrado con huellas de estrangulamiento en la colonia Los Cajetes, en Zapopan.

Sin hablar de la delincuencia común, ante escenarios como el descrito arriba ¿puede pensarse que la intervención a la Policía Municipal tiene tintes políticos? No, los ciudadanos de Tlaquepaque no esperan en tres días una respuesta sobre esta acción, desde hace dos años y cinco meses esperan la respuesta de la alcaldesa Limón con una mejor seguridad pública.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I