La 'pepena' de Morena

Ahora en las intercampañas parece que el doctor Carlos Lomelí Bolaños guardó su casaca de candidato de Morena a la gubernatura y ha decidido ponerse, intercaladamente, otras dos: la primera, como portero de la sede del partido o de su casa de campaña para darle la bienvenida a los tránsfugas del PAN, del PRI y de Movimiento Ciudadano que deciden integrarse a las filas lopezobradoristas, y la segunda casaca que se coloca es la de presentador ante las cámaras de esas nuevas adquisiciones políticas.

Anteayer lo hizo con la ex emecista Martha Villanueva, mientras ayer se dio tiempo para recibir y atender a dos ex panistas: uno de Tlaquepaque, Key Razón Viramontes, y otro de Zapopan, Israel Jacobo. No nos extrañaría encontrarnos hoy con uno o más videos donde aparece Lomelí Bolaños haciendo esta tarea.

Pero la verdad es que además de recibir, darles la bienvenida y presentar a quienes deciden sumarse a las filas de Morena, muchos de ellos con la esperanza de encontrar ahí lo que no quisieron darles en sus partidos, Carlos Lomelí también dedica tiempo a buscar y tratar de convencer a algunos perfiles que le son atractivos para postularlos como candidatos, dicen que ofreciéndoles el pago de la respectiva campaña.

A diferencia de los que por voluntad propia llegan a la sede morenista o adonde se encuentra Lomelí Bolaños, varios de los que él ha salido a buscar le han agradecido pero rechazado la atractiva invitación.

En una entrega anterior referí en este espacio que casos como el anterior es el de la actual secretaria general del Comité Estatal del PRI y candidata a diputada local por el distrito 10, con cabecera en Zapopan, Mariana Fernández Ramírez, a quien un enviado de Lomelí fue el encargado de extenderle la invitación a nombre del candidato a gobernador.

Mariana Fernández agradeció la invitación y declinó no sólo ante el enviado, sino frente al propio Carlos Lomelí, según testigos de la escena registrada en el estadio de las Chivas.

Ahora el turno fue para el candidato independiente a la presidencia municipal de Tlaquepaque, Alberto Alfaro, quien por tercera ocasión recibió la invitación a ser el abanderado de Morena en el municipio, cuando se creía que ahí la candidatura estaba resuelta con el ex priísta Alberto Maldonado. Pero algo falló.

Ayer nuevamente Alberto Uribe, por tercera ocasión, le insistió a Alfaro que aceptara ser el candidato de Morena a la alcaldía, pero por tercera vez el empresario tlaquepaquense agradeció y rechazo dicha invitación al ex alcalde de Tlajomulco, convencido de que su calidad de independiente lo acerca más a la posibilidad de un triunfo o de mayor competencia que siendo el abanderado del lopezobradorismo.

Pero al parecer en Morena no se resignaron a la negativa que Alfaro le dio a Uribe y recibió la invitación a visitar a Lomelí en su casa, donde de acuerdo a fuentes morenista Alberto se mantuvo en su postura y rechazó la tentadora oferta, aunque se desconocen las razones que esgrimió para no aceptar.

Y es que el problema es que Carlos Lomelí, al darle la bienvenida a Key Razón, subrayó que integrarse al partido de Andrés Manuel López Obrador era la moda, y seguramente no pocos aún creen que las convicciones y no la moda deben ser motivo para tomar decisiones, aunado a que esa moda no está sustentada en la integración de una verdadera estructura partidista que soporte la campaña de muchos de sus candidatos.

“Hay grilla, hay tribus, pero no estructura”, subrayó uno de los personajes que han estado al tanto de lo que sucede en Morena, donde aseguran que ya se advierten diferencias entre Uribe y Lomelí.

Así, pues, en resumen podemos concluir que en Morena la pepena está a la orden del día, aunque sin mucho éxito. Llegan, pero no los que buscan.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I