Fidel Aguilar, Vencerse a sí mismo

Dicen que “vencerse a sí mismo es tan grande hazaña, que sólo el que es grande puede atreverse a ejecutarla”. Y si hay un deportista que sabe de esto, es Fidel Aguilar Zepeda.

Las circunstancias lo pudieron haber condenado con una polio que de niño lo postró a una silla de ruedas, pero Fidel se levantó, literal, para convertirse en uno de los mejores deportistas del país.

Conoció el atletismo por la televisión y, aunque muchos lo orillaban a la desilusión, se propuso comenzar a entrenar aunque no tuviera el equipo, los recursos y a veces ni el tiempo para lograrlo.

Hace más de 20 que comenzó su trabajo físico y mental con el que se mantiene jovial desde el día que decidió comenzar a competir sobre una silla de ruedas en la que ha superado los escollos propios de su condición física en una ciudad que no está diseñada para el peatón, adulto mayor o persona con discapacidad.

Ganó el bronce el pasado fin de semana en el maratón internacional de Phoenix, el jalisciense representó a Estados Unidos por apoyos que le otorgaron comercios estadounidenses como Plaza del Sol (homónima de la plaza ubicada en Zapopan).

Fidel respondió con resultados al ganar el bronce de la competencia que tuvo a 12 países de alto nivel sobre silla de ruedas. El jalisciense cerró la competencia en 1 hora 39 minutos 32 segundos, sólo superado por Juan Ramón Valladare (Colombia) con 1h 39.28s y el estadounidense Krige Schabort quien cerró en 1h 35.38s.

No ha sido fácil mantenerse en el alto rendimiento, pero aún así ha sabido llevar a Jalisco y México a los podios de algunas de las competencias más importantes del país y el mundo, como la del pasado fin de semana en Phoenix.

Fatiga mental y física han sido parte de su proceso por las dificultades de cualquier atleta de alto rendimiento en un país donde la iniciativa privada sólo sabe de deporte con el futbol como sinónimo. Pese a ello, alternando trabajo con entrenamiento, ha logrado tiempos y resultados de podio internacional.

El apoyo de su familia es eje de su impulso, al que decidió volver en alta competencia después de varios años de una lesión y convencido de que tiene tiempo para llegar a sus metas olímpicas.

Fidel Aguilar sabe lo que implica la hazaña de sobreponerse y su vida es inspiración en los momentos de adversidad cotidiana que confirma que el deporte es uno de las fugas más sanas para lograr superar cualquier situación.

@PatyPenia

JJ/I