Ilegal Sala Superior del TJA

Preocupados más por el próximo proceso electoral, con nuevos compañeros que sustituyen a quienes buscan brincar a un nuevo cargo público y, por tanto, ignorantes de los detalles del proceso que creó el Sistema Estatal Anticorrupción con la reforma del 14 de julio del año pasado, los diputados de la 61 Legislatura cierran los ojos a una flagrante violación a la ley que realizan los dos magistrados ya electos para integrar la Sala Superior del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado.

Pero igual de omisos son los actuales magistrados de este tribunal administrativo que conformarán las ahora llamadas salas unitarias por guardar silencio y no actuar en consecuencia, con lo que al igual que los legisladores son corresponsables de los presuntos ilícitos en los que estarían incurriendo los magistrados Avelino Bravo Cacho y José Ramón Jiménez Gutiérrez.

Recuérdese que la noche del viernes 14 de diciembre ambos fueron electos magistrados por 33 votos a favor; Bravo Cacho para un período de siete años y Jiménez Gutiérrez por seis años. Sin embargo, aquella ocasión los diputados no llegaron a un acuerdo para elegir al tercer magistrado y hasta la fecha no se ha podido concretar, después de un reciente intento fallido.

Así, ante la falta de uno de los tres magistrados para dar vida a la Sala Superior del Tribunal de Justicia Administrativa, no se requiere más que el sentido común para concluir que al haberse electo únicamente a dos de esos magistrados la Sala Superior es inexistente a todas luces, a casi tres meses de que debió de haber entrado en operación, a partir del 1 de enero de este año.

Y es que basta remitirnos al artículo 67 de la Constitución Política del Estado de Jalisco que a la letra dice: “El Tribunal de Justicia Administrativa se integrará por una Sala Superior conformada por tres magistrados; así como de salas unitarias, que tendrán la competencia que establezca la ley”.

Está muy claro: “Sala Superior conformada por tres magistrados…” (las negritas son del columnista). Si no hay tres magistrados, no hay Sala Superior. La ley no establece excepciones y no señala que esta Sala Superior existe, puede funcionar y sus dictámenes o resoluciones son legales si sólo hay uno o dos magistrados. No, no hay lugar a dudas: Para que exista la Sala Superior del Tribunal de Justicia Administrativa debe de estar integrada por tres magistrados (negritas del columnista). Y como sólo hay dos, por lo tanto, no existe una Sala Superior.

Sin embargo, tanto los magistrados Avelino Bravo y José Ramón Jiménez, como los 39 diputados y los seis magistrados del otrora Tribunal Administrativo del Estado –ahora salas unitarias-, son irresponsables en su actuación: los primeros, por tomar decisiones, actuar y resolver casos que a todas luces carecen de legalidad; los segundos, por anteponer sus intereses partidistas para elegir al tercer magistrado, ser omisos y no tomar decisiones y actuar ante la irregular e ilegal acción de los dos únicos magistrados; y los terceros porque ante la inexistencia legal de la Sala Superior no han asumido su responsabilidad legal y moral y se han dedicado únicamente a ser testigos mudos de cómo los dos únicos magistrados que integrarán la Sala Superior violentan la ley.

Los magistrados Bravo Cacho y Jiménez Gutiérrez muestran ignorancia al actuar presuntamente respaldados en el segundo párrafo del artículo 14 de la Ley Orgánica del Tribunal, lo que es una aberración; en tanto que a los seis magistrados de las salas unitarias parece que les tiemblan las corvas para actuar con fundamento en el artículo cuarto transitorio del decreto 26408/LX/17.

Pero de ambos artículos y de lo que se ha convertido el Tribunal de Justicia Administrativa abundaremos en nuestra entrega de mañana.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I