Clavado en el reto

La vida está llena de momentos en los que se ponen a prueba nuestra fuerza y coraje. Eso lo sabe el doble medallista olímpico de clavados Germán Sánchez.

Cuando era juvenil, Duva se encontraba de líder en una competencia internacional en Alemania, había pasado la experiencia de unos Juegos Olímpicos que lo despertaron de sus sueños en Pekín 2008 a la pesadilla de un veinteañero que no sólo quería llegar a los eventos, si no también ganar.

Ya en la competencia, a dos clavados antes del final, apostó por una complicada serie que le hizo fallar y caer de una forma dolorosa para el ego y el cuerpo. Iván Bautista, su entrenador, le pidió que se retirara de la competencia para cuidar su físico, pero suplicó que le permitiera terminar, el entrenador dudó, tuvieron una pequeña discusión y al final le permitió regresar.

Sorpresivamente, se repuso del dolor para ascender de nuevo hasta los 10 metros. No ganó el oro, pero se ganó al público y a su entrenador, quien desde ese momento confió plenamente en que el temperamento les permitiría avanzar técnicamente.

Después de un par de años alcanzó su meta de consolidación con la medalla de plata en clavados sincronizados de los Juegos Olímpicos Londres 2012.

En Río 2016 fue su segunda prueba. El jalisciense, con una fuerte lesión en el hombro derecho, alcanzó las finales y cuando parecía que saldría de la lista, se repuso y mostró su mejor serie que lo llevó a la histórica medalla de plata individual de la plataforma olímpica.

La semana pasada, después de un año de rehabilitación y cuando parecía que el camino olímpico se abría de nuevo con expectativas positivas, sufrió una fuerte lesión en la parte izquierda de su rostro producto de una mala entrada en uno de los clavados más temerarios del mundo: cuatro y media vueltas al frente.

Germán Sánchez deberá esperar de nuevo, trabajar la paciencia para confirmar que el deporte como la vida tiende a veces a poner grandes escollos, que si bien hacen más difícil el camino llevan a una meta en la que los triunfos se saborean mejor.

Dicen los expertos que la vida está llena de enseñanzas y no hay mejor forma de aprender que viviendo una experiencia que ponga al límite sin importar caer, pues de seguro levantarse dará doble fuerza y más aplausos.

Dijo Miguel de Cervantes: “Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.

@PatyPenia

JJ/I