Morena... ¿se desmorona?

“Grupo fundador Morena Tequila no acepta imposiciones y menos planillas conformadas por puros priístas. ¿Dónde está el cambio Andrés Manuel? Nos urge un diálogo contigo”, se leía en la manta que portaban morenistas inconformes en la plaza principal durante la visita que López Obrador realizó anteayer a Tequila.

Una de las manifestantes, Marisol Sevilla, acusó al candidato a la gubernatura Carlos Lomelí Bolaños y al representante del partido en Jalisco, Alejandro Peña, de ser los responsables de la imposición de candidatos sin antecedentes lopezobradoristas y mucho menos trabajo político en el partido.

“Aquí nos impusieron a un priísta. Se llama José Miguel Marín. Nunca hizo campaña con nosotros, nunca tuvo un historial político en Morena y ahora que ya están las elecciones llegan y nomás los ponen. Estamos inconformes”, expresó Sevilla.

Cuentan las crónicas periodísticas y algunos asistentes a dicho acto proselitista que Carlos Lomelí se prendió ante la manifestación y el reclamo de los militantes de Morena y que no pudo ocultar su enojo cuando tratando de controlar a los manifestantes y bajar el tono de sus reclamos les dijo: “La lucha está afuera, allá está recio. Aquí somos pueblo, aquí nos vamos a respetar y vamos a dialogar y a replantear este asunto”.

La escena de la que fue testigo en Tequila Andrés Manuel López Obrador podría repetirse en muchos otros municipios del estado donde la militancia morenista está molesta e inconforme por la imposición de candidatos provenientes de otros partidos que han hecho Lomelí Bolaños y Alejandro Peña.

La manifestación de los tequileños podría convertirse en el ejemplo a seguir para la militancia en otros municipios, entre ellos algunos de la Zona Metropolitana como Guadalajara donde hasta el momento la protesta no ha ido más allá de ruedas de prensa convocadas por los inconformes. Sin embargo, al ver lo sucedido en Tequila y advertir que es el camino para llamar la atención de López Obrador, podrían replicarlo en futuras visitas del candidato presidencial.

Sin duda que lo sucedido en Tequila puso en evidencia públicamente la fractura al interior de Morena que hasta el momento no había sido advertida, al menos no en su magnitud. Pero, además, son dos las vertientes de inconformidad que amenazan con reflejarse en las urnas el día de la elección, pues por un lado están los militantes de Morena que observan la llegada de personajes externos que terminan apoderándose de las candidaturas y desbancando a quienes tienen un trabajo político desde años atrás; y, por el otro, están quienes provenientes de otros partidos llegaron a Morena alentados porque obtendrían una candidatura pero a quienes finalmente dejaron colgados de la brocha, no obstante que creyeron ser los elegidos porque se les pidió entregaran su documentación para ser registrados.

La gravedad y seriedad del asunto se advierte cuando entre ambos bandos –los militantes y los externos desplazados de las candidaturas– corre la versión de que trabajarán a favor de su abanderado presidencial Andrés López Obrador, pero no para Carlos Lomelí por la gubernatura, sino por el abanderado de otro partido político que nadie desconoce sería Enrique Alfaro.

Carlos Lomelí y Alfredo Peña, así como Alberto Uribe, no deben minimizar la exposición pública de la inconformidad manifestada el miércoles en Tequila; por el contrario, es una llamada de atención para, como lo dijo el médico candidato, replanteen aquellas candidaturas que aún pueden modificar o trabajar para tranquilizar las aguas que amenazan con desbordarse en el momento menos esperado, y en una de ésas hasta enfrente del propio López Obrador en futuras visitas a Jalisco.

Así, pues, lo que evidenció la protesta de morenistas en Tequila es que Morena… se desmorona.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I