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Intencionales, 19 de 100 incendios forestales

Cada incendio en La Primavera es una bofetada a quienes residimos en el Área Metropolitana de Guadalajara. Igual sucede con los incendios en otras zonas boscosas de Jalisco. Son agresiones con múltiples víctimas cada vez que las llamas envuelven a la flora y la fauna de la entidad. De algunos agresores se tienen nombre y apellidos, pues de cada 100 incendios forestales registrados durante el sexenio en la entidad, en promedio 19 han sido intencionales.

Los incendios premeditados ocurridos durante el sexenio están entre las primeras 10 causas de fuego en los bosques jaliscienses. En 2013 ocuparon el cuarto lugar; en 2014, el octavo; en 2015 pasaron al sexto, pero a partir de 2016 se encuentran entre los primeros tres lugares, pues ese año estuvieron en tercer lugar; el año pasado, en el segundo, y en lo que va de 2018 siguen en el segundo sitio.

Existen los pirómanos forestales, los que actúan con toda la intencionalidad de causar daño. Protegen sus intereses y/o los de otros. Son mucho más que personas con un síndrome, son delincuentes.

El más reciente incendio en La Primavera, ocasionado el miércoles, que alcanzó niveles desastrosos al superar las 3 mil hectáreas destruidas, también fue intencionado, dicen las autoridades. Si el bosque tiene alrededor de 30 mil hectáreas, en un solo incendio destruyeron 10 por ciento de su superficie. La causa no se atribuye a inconscientes fumadores, actividades agropecuarias, fogatas descuidadas, cultivos ilícitos, limpia de derechos de vía, quema de basureros o causas naturales, entre otras. La conflagración fue provocada. Los causantes representan un riesgo.

¿Cuántos incendios forestales en Jalisco han perpetrado intencionalmente estos personajes? Con base en los datos que tiene en su sitio web la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), de 2013 a 2018 se han cometido de manera premeditada 643 incendios forestales.

En ese lapso (aunque la Semadet no aclara en su sitio hasta qué fecha de 2018 tiene actualizada su estadística) en total han sido 3 mil 385 los incendios forestales en Jalisco.

Lo anterior significa que de cada 100 incendios forestales en la entidad, en promedio 18.9 son intencionales. De esa dimensión son los ataques a los bosques por parte de los criminales de la ecología, únicamente en cuanto a bosques. Si añadimos a los que contaminan arroyos y ríos, los que arrojan contaminantes al aire, los que destruyen flora y fauna, etcétera, la destrucción de Jalisco es permanente, en uno u otro frente.

En junio de 2016, uno de los científicos expertos en el bosque La Primavera, Arturo Curiel Ballesteros, advirtió que esa área natural requiere un plan de emergencia que detenga la expansión urbana y demográfica no controlada, y que regule proyectos como la geotermia, pues tanto esto como otras presiones colocan a ese espacio en estado “crítico”.

El investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la Universidad de Guadalajara, campus ubicado precisamente frente al bosque, señaló que los primeros borradores del programa de manejo de La Primavera mencionaban 15 presiones, y para 2016 ya estaban duplicadas y diversificadas, pues sumaban 30. Una de esas presiones es el crecimiento urbano, que no sólo se registra en el oriente del bosque, sino también en el norte.

Otra presión son los incendios forestales, de los cuales los más graves ocurrieron en 2005 y 2012, al dañar más de 50 por ciento del bosque; es decir, 19 mil hectáreas. Añadamos otra conflagración grave: la de la semana pasada.

Pronto escucharemos numerosas promesas, como cada tres o seis años, sobre cómo se proponen los candidatos a diputados, alcaldes, senadores, gobernadores y presidentes de la República proteger el bosque La Primavera. Lo mismo de siempre. Lo real es que cada año perdemos más y más esa maravilla natural. Cada metro cuadrado que se le dañe seguirá siendo una bofetada colectiva que se propina a los tapatíos.

sergiorene.dedios@gmail.com

JJ/I