Las necesarias pausas de la vida

Un día le pregunté a un medallista olímpico, ¿qué haría si ganara otra medalla? Me contestó sin pensarlo: lo mismo que si no la ganara, irme de vacaciones.

Para algunos deportistas de alto rendimiento que han entrado en la intensa rutina del día a día, mantener el punto medio entre lo más alto del podio o la derrota es el reto a trabajar en su vida diaria. 

Los viajes constantes, la suma de compromisos comerciales, la estricta dieta, concentraciones alejados de la familia, cumplir con un programa de descanso obligado, seguir la logística del programa en la recta final de la meta puede convertirse en un estrés que le quite ese gran sabor que representa para muchos lograr el sueño olímpico.

¿Supone más estrés tener que revalidar la medalla? Por supuesto y es el momento en el que los entrenadores comienzan a lidiar tiempo extra de la materia más preciada del éxito: encontrar el punto medio de la gloria.

Los deportistas se encuentran en el momento de aterrizaje de los atletas que representarán a México en los próximos Juegos Centroamericanos, se trata de sumar trabajo, pero sobre todo ánimo para que ese sobreesfuerzo no se convierta en carga. Cuando el desaliento de tanto trabajo los hace pensar si están en el camino correcto y sobre todo no permitir que la exigente carga de la responsabilidad de repetir otra medalla se convierta en un mal peso, es parte del trabajo diario con los atletas.

El punto medio también se aplica en la vida cotidiana, es para muchas culturas orientales el punto de partida hacía la gloria, guardar la cordura cuando se gana, guardar la cordura cuando se pierde. La meditación de las metas que se buscan en la vida debe sumar dosis altas de felicidad al tedio de un trabajo en el que no se está feliz, o un proyecto que no se concreta.

A poco más de dos meses de los Juegos Centroamericanos en Barranquilla 2018, la lucha está hecha, el trabajo realizado en técnica está prácticamente listo, el fogueo más que presión es una salida a la tensión del día a día y la parte mental comienza a entrar en un proceso de “alto rendimiento” en el que la búsqueda no es llegar a lo más alto, si no encontrar el punto medio para mantenerse ahí, tomar aire, meditar el camino y tomar el impulso necesario para tocar lo más alto de cada cima personal.

@PatyPenia

JJ/I