Tarde sin triunfadores

QUEDA A DEBER. Ricardo de Santiago desaprovecha a un buen novillo y se va en blanco. (Foto: Edgar Flores)

La penúltima novillada del serial taurino en el coso de El Centenario, de Tlaquepaque, se fue sin triunfo y con un ganado de pocas opciones que acabó por deslucir el festejo. Nada para nadie en la tarde de ayer, que terminó sólo con esporádicos detalles.

Abrió plaza el joven coleta Francisco Martinez, quien lidió con uno de los toros más malos de la tarde. Venido a menos y con acuse de mansedumbre, el primero en turno no ofreció las condiciones para la lidia, aunque Martínez estuvo con voluntad, luciendo en banderillas al colocar tres pares de buena ejecución.

Con la muleta poco pudo hacer, y es que su ejemplar no colaboró y no acudió a la muleta, perdiendo así lucidez en la faena que terminó con una fuerte voltereta paga el novillero, aunque sin consecuencias.

El mejor novillo corrió para el más reciente triunfador de Guadalajara, Ricardo de Santiago, quien logró buenos detalles con muleta por la mano diestra, aunque se mostró desesperado, con poca concentración y en ocasiones por debajo de las condiciones de su astado.

Cuajó tandas de calidad que el público le coreó, pero su fallo con el acero le impidió la posibilidad de una oreja. En contraste, el novillero dio una vuelta al ruedo como premio a su labor.

Para el segundo en turno, José Sainz, no fue una tarde fácil, y tras lidiar con un toro de pocas opciones que acusó mansedumbre, el joven tuvo que echar mano de sus recursos para elaborarse una faena a base de ataque y entrega. Una vuelta al ruedo fue el premio a este torero que mereció las palmas de la afición.

El tapatío Arturo de Alba no corrió con suerte, lidió a un buen presentado astado de La Concepción de pocas aptitudes. El de la tierra intentó sin éxito lidiar con muleta por ambas manos, pero se fue desapercibido sin lograr conectar con el toro ni con la afición.

Erró con la espada y tuvo que echar mano del descabello para acabar su actuación en silencio.

JJ/I